En la estación de policía de Royal Woods se había reunido la familia Loud tras haber presenciado aquel grave accidente automovilístico. La hija rockera de la familia había sufrido un "accidente" en el que Lina Sharp fue involucrada, arrollándola lo suficientemente fuerte como para que fuera atendida de urgencias en el hospital de la ciudad.
— Esta familia... me tiene loca. —Entre suspiros de cansancio Tabby salió de la sala de descanso, encontrándose con la familia Loud en la sala de espera, todos intrigados por lo que pasaría en ese momento.— Bien señora Loud. Su marido debe pasar una noche aquí en comisaría por comportamientos agresivos en la vía pública, es la ley, no podemos hacer nada. En cambio su hija... a provocado un accidente de automóvil estando bajo los efectos del alcohol severo. Falta ver los resultados médicos de la víctima y los cargos que quiera presentar tras su recuperación. Independientemente de esos factores Luna Loud se enfrenta a una multa de 1000$, suspensión definitiva de su licencia de conducir y por lo menos 3 años en prisión.
Esta noticia hizo que Rita se le partiera el corazón, ¿en qué momento ella se equivocó criando a sus hijas? No lo sabía, pero por suerte sus nietas estaban ahí para consolarla. Rita fue abrazada por Liena, Lacy y Lemmy. Lyra estaba con los puños apretados, sintiendo un enojo tan, pero tan grande que si no fuera por Lupa, quien la tenía agarrada en un pequeño abrazo tranquilizándola mínimamente, entraría en el calabozo donde estaba Luna y le daría una paliza.
— Agente... ¿tú sabes dónde esta Lina? —Tabby miró a la hija amate de la música, negando con la cabeza— Entiendo.
— Por tema de protocolo no se puede dar esa información. Es cuestión de tiempo que se les actualice lo que pasará. Me retiro por ahora familiar Loud. Buen día.
Tabby dio un último vistazo a la familia, fijándose más en Leni, Lynn Jr., y Lucy, no fiándose de ellas, tenía grandes motivos para desconfiar.
Su camino fue hacia el calabozo de la central de policia, donde se encontraban encarcelados Lynn Sr. y Luna Loud. Ambos en celdas diferentes.
Lynn al ver a la agente se acercó a las rejillas de la celda, mirando a Tabby y empezando a hablar.
— Agente, agente. ¿Porque me tienen encerrado a mí? ¡Yo solo evité que esa... esa maldita lunática se marchara corriendo! —Tabby lo miró con pena, haciendo un gesto para que se relajara un poco.
— Tranquilo señor Loud. Por protocolo debe quedar aquí dos noches. No se preocupe, si por mi fuera usted estaba fuera, pero créeme, no me dejan. Y en cuanto a ti... Dios... primero Lori y ahora tu. —Tabby agarró un taburete, sentándose enfrente de la celda de Luna, quien estaba sentada en posición fetal encima de la cama.
— ¿Lori?—Tanto Lynn Sr., como Luna se sorprendieron de que mencionase ese nombre, aunque Tabby simplemente negó con la cabeza, no era bueno que tomaran esa conversación, no ahora.
— ¿Donde quedó aquella Luna que era mi amiga? Te admiraba Luna. Me ayudaste a aceptar mis gustos, me presentaste a tu hermano, un chico que realmente me gustaba, formamos un grupo de música y ganamos un concurso.... Dónde quedaron aquellos tiempos ¿eh? —Luna soltó un pequeño quejido sumado a un sollozo. Tabby se frotó la frente del cansancio, mirando nuevamente a su vieja amiga— No voy a defenderte Luna. Casi terminas con la vida de la hija de Sam. Esa niña es como mi sobrina... y cuando la vi tirada en el suelo y a tu padre evitando que te movieras... Dios sentí que me hervía la sangre. Te hubiera dado tal paliza... que me hubieran suspendido del cuerpo. Escucha. Si por mi fuera te pudrirías en la cárcel por intento de homicidio y con intento de fuga. Pero yo no soy como tú... no soy una borracha adicta que está obsesionada con un pasado incestuoso del cual se enorgullece de haber realizado el acto más pecaminoso que una hermana mayor puede hacer... buenas noches Luna Loud. Te recomiendo que uses tu dinero para un buen abogado, lo necesitarás. Señor Loud. —Tabby se despidió de Lynn Sr., marchándose del lugar, dejando a solas a padre e hija.
Hospital de Royal Woods
Una mujer de cabello rubio con un mechón azulado entró de forma brusca al hospital, pegando casi una patada en la puerta. Su respiración agitada, el sudor recorriendo su frente y sus ojos alocados buscando algo o a alguien probablemente delataban el porqué vino al hospital.
Una doctora dio un suspiro, mirando el historial de su paciente, acercándose a aquella mujer mientras se quitaba las gafas.
— ¿Señora Shar- —antes de que terminara su pregunta, la "señora Sharp" la tomó de los hombros, mirándola con una clara expresión de preocupación.
— ¡¿Dónde está mi hija?! —La doctora le tomó de las manos, tranquilizándola con unas simples palabras, aunque únicamente calmó las ansias de conocer la salud de su hija.
— Se encuentra a salvo. —Las lágrimas finalmente se desprendieron de los ojos de Samanta, quien prácticamente había estado aguantando las ganas de llorar desde que le informaron del accidente.— Puede verla si desea. —Un pequeño asentimiento fue la única respuesta recibida por Samanta, la doctora simplemente se dio la vuelta.— Sígame.
— S-si... —Mientras ambas caminaban hacia la habitación donde Lina descansaba, a Samanta se le pasaban cientos de pensamientos.— ¿Q-que le pasó?
— ¿No le informaron? Su hija fue arrollada por un conductor ebrio. Afortunadamente no sufrió heridas mortales ni lesiones permanentes. —Finalmente llegaron a una de las habitaciones, donde Samanta pudo ver a su hijita tumbada en la cama, profundamente dormida mientras en su mejilla yacía una gran gasa sostenida por una venda, aunque lo más crítico es su brazo derecho y su pierna izquierda totalmente enyesada— Eso sí, su brazo y pierna se llevaron la peor parte. El radio fracturado y el fémur fisurado. Deberá llevar los yesos una buena temporada y reposar lo máximo. —La doctora vio a Samanta, quitándose sus gafas y guardándolas en un bolsillo de su bata, poniendo la mano en el hombro de la mujer— Se que esta preocupada, pero su hija estará perfecta. El golpe no fue tan grave y pudimos atenderla de forma rápida. Yo me debo retirar, si necesita algo avisa a alguna enfermera. —Samanta asintió, agradeciendo a la doctora mientras se sentaba en un pequeño banco al lado de la cama de su hija.
— Cariño... tu madre está aquí...
Con Lincoln
El momento era tenso, Lincoln buscaba con desesperación a sus hijas. Hacía unos minutos había escuchado algo raro en la habitación donde dormían, despertándose y viendo como no Loan ni Laika estaban en sus camas. Esto lo aterró, saliendo del hotel y empezando a buscarlas por todos lados.
— LOAN?! LAIKA?!
Cuando sus pasos desesperados llegaron al parque, finalmente se las encontró. Loan y Laika estaban a salvo, juntas en el parque. Aliviado Lincoln caminó hacia las dos Loud, extrañándose con cada paso al ver como Loan estaba temblando más y más, agarrando su cabello arreglado con fuerza, desalineándolo al mismo tiempo que su respiración se agitaba.
— ¿Loa-
Lincoln fue interrumpido, de repente Laika se puso enfrente de Loan, impidiendo que Lincoln se acercase. Esto lo extraño, mirando con confusión a su hija medio rusa.
— Tu... ¿quién narices eres Lincoln Loud?
Continuará
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Los Hijos De Un Pecado
Fiksi PenggemarEl pasado de Lincoln fue prácticamente una tortura, por culpa de sus hermanas pues pasaron demasiado la raya del amor fraternal, llegando a hacer algo increíblemente malo solo para apoderarse de Lincoln. Por todo eso Lincoln queda con severos trauma...
