Tercera actualización del día, y capítulo final.
«Asesina»
Astra
Mi cuerpo fue reaccionando al montón de estímulos, aun así, sentía que seguía soñando. Todo se sentía como un sueño: lejano, difuso, pero con una dosis de realidad que me incomodaba.
Estaba muy mareada y todo estaba oscuro. Al intentar recordar cómo había llegado al suelo, el rostro de Cassian se dibujó en mi mente. Su sonrisa, sus celos hacia Mason, el evento de Arcadis, sus besos, sus...
Sus mentiras.
Cassian me había apartado de la gente y le había puesto algo a mi bebida. Me mintió para... ¿qué? ¿Por qué? Pensé que estábamos alineados con lo que queríamos, que por eso lo habíamos hablado. ¿Por qué dejarme inconsciente?
«Te prometo que volveré por ti. Te quiero».
Pero no había vuelto.
¿Cuánto tiempo había pasado dormida? Sentía que había transcurrido una eternidad, mi cuerpo estaba lento. Intenté sentarme, pero hasta eso fue una tarea titánica. A mi alrededor se escuchaban gritos, disparos... Ya no había música, solo pánico. El asimilar todo me generó un dolor de cabeza épico, y cuando por fin logré incorporarme, tuve que vomitar.
Tenía que irme de allí. Las palabras de Cassian solo denotaban dos cosas: o que todo se había complicado y no había podido volver por mí; o que había sido mentira, me dejó botada, y de todas formas tenía que salir de ahí.
Aunque quería creerle por el amor que sentía, no era la primera vez que me mentía. No era la primera vez que me maltrataba, que me ocultaba la verdad, o simplemente me dejaba de lado para cumplir un objetivo personal. Él decía que era para protegerme, pero el único que se protegía era él mismo.
Desde el tercer juego, había cambiado. Sabía que me ocultaba algo. Pero que me drogara, que no confiara en mí y me dejara en un palco abandonada mientras aquel sitio se caía entre gritos y disparos...
Es un mentiroso, pensé con rabia creciente.
Con mis brazos intenté ponerme de pie, fue aun más difícil coordinar mi brazo metálico. Cuando lo logré, me apoyé de una pared. Todo me daba vueltas y no dejaba de sudar.
Mentiroso.
Llevé la mano a mi abdomen, sintiendo las arcadas venir de nuevo. No vomité, pero todo mi cuerpo se sentía enfermo. Si salía en aquel estado, podría ser peor. Podrían hacerme daño.
Inhalé y exhalé varias veces. En algún momento todas las luces se encendieron. Con cada nuevo segundo me iba recuperando, pero me costaría mucho tiempo volver a mi estado natural. Con dificultad, me asomé al pasillo y por suerte no vi a demasiada gente, casi todo el bullicio provenía de la planta baja. Una chica vestida de rojo, que parecía parte del protocolo del teatro, corría en otra dirección mientras le daba indicaciones a alguien.
Apenas pude escuchar cuando llegué a las escaleras.
—¡...a las salidas de emergencia! ¡Ya están abiertas así que sal ahora, olvídate de tus pertenencias! Parece que mataron a Gobernador, imagínate lo que harán con nosotras.
Ni siquiera repararon en mi presencia. La segunda chica miraba a todos lados como si buscara a algo o alguien. Ambas corrieron con aquellos zapatos de tacón, acompañando el eco de los gritos.
¿Habían matado al Gobernador?
Fruncí el ceño sin comprender hasta que todo cobró sentido.
«Astra, en pocos minutos sucederá algo. No me preguntes cómo lo sé, simplemente lo sé».
ESTÁS LEYENDO
Arcadis: El juego ©
Fiksi IlmiahAstra es obligada a participar en Arcadis: una serie de juegos donde no todos salen con vida y los que lo hacen, no regresan completos. Para ganar y poder saldar la deuda de su familia, Astra tendrá que hacer aliados y ganar una prueba tras otra. El...
