Po volvió a correr y brincar por los techos de los edificios. Era una pequeña actividad que le llegaba a agradar, podía sentir que su ser fluía con ella.
Dio un último brinco y se agachó en el techo mientras miraba hacia la escuela. Podía escuchar al pequeño Germán.
Era la hora de salida, Germán ya sabía tomar el autobús que lo dejaba frente al edificio donde si no era Daniela quien lo recibía, era Kim.
Pero Po sintió que debía seguirlo. Mientras el autobús avanzaba, Po avanzaba sobre los edificios.
¿Estaba cazando? Podría estar haciéndolo, pero no. Ahí iba la Cazadora siguiendo a un niño porque... ¿quería? Verlo llegar sano y salvo a su hogar.
Po se detuvo sobre el techo del edificio donde vivía Daniela y vio como el autobús se detuvo.
-¡Gracias señora!
Escuchó la voz del pequeño agradeciéndole a la chofer.
El pequeño Germán cruzó la carretera y Po cerró los ojos mientras se daba la vuelta para irse, el niño había llegado sano y salvo. Podía seguir recorriendo el mundo, pero...
Los pequeños pasos del niño de cinco años se escucharon correr en dirección contraria a la que debía.
Po giró de nuevo y se agachó para ver lo que ocurría.
El niño corría hacia el pequeño parque que había frente a los edificios. Parecía muy animado, parecía que tenía el objetivo de alcanzar un perro que caminaba por allí.
Germán se acercó al perro.
-¡Bonito! -El pequeño Germán le habló mientras estiraba su mano para acariciarlo.
Un gruñido y los ojos de la Cazadora brillaron.
Antes del que perro pudiera acercarse a la mano de Germán, Po ya se encontraba detrás del niño agarrándolo para cubrirlo con sus brazos.
La Cazadora miró al perro rabioso y mostró su ser. El perro se alejó corriendo y chillando como si hubiera recibido algún golpe.
-¿Estás bien? -Poché preguntó tras desvanecer su ser.
El pequeño Germán se apartó de su hombro y la miró con una sonrisa.
-¡Poché! -El niño volvió a esconder su rostro con emoción contra el hombro de Po.
Po suspiró al escuchar a Daniela susurrar el nombre de su hijo. Había bajado a recibirlo, faltaban unos minutos para que llegara, pero allí estaba la mochila del niño frente al edificio.
Poché caminó con el niño en brazos hacia el edifico y los ojos de Daniela mostraron alegría, aunque su rostro mostraba confusión.
-¿Germán? ¿Qué haces aquí ya? -Daniela miró el reloj en su muñeca para comprobar que ella estaba bien.
-Salimos temprano. -Po dejó al niño en el suelo.
-¿Qué pasó? -Daniela le preguntó a Poché, pues no debería estar allí y menos con Germán.
-Yo... solo estaba de paso y lo vi solo... -Poché comenzó a explicar, pero Germán tomó la palabra.
-Un perro malo quería morderme y... y Poché llegó y lo espantó. -El niño sonrío al mirar a Poché.
-Ves, Germán, no puedes andar solo por ahí. ¡Es peligroso! -Calle debía regañar a su hijo, pudo haber sido otra historia si Poché no hubiera estado por ahí.
-Yo no dejaría que nada peligroso le pasara... ni a ti. -Poché habló en un murmuro, pero Daniela alcanzó a oírla.
-Gracias por protegerlo, Poché. ¿Quieres subir? -Daniela la invitó al apartamento, pero Po negó tenía otros asuntos que atender.
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Warakung (Caché)
FanfictionLa búsqueda de la humanidad por expandir conocimiento los llevó a descubrir un nuevo planeta. Calle y Poché son amigas desde la infancia, pero deben alejarse cuando sus cometidos comienzan a interferir en sus destinos. La maldad acecha a la bombera...
