Poché había salido a correr escuchando música. Los audífonos de Calle y MP3 eran sus nuevos objetos favoritos. Había intentado los celulares, pero el tema de la interferencia con las pantallas y cámaras seguía estando presente.
La música resonaba en su mente, podía disimular las voces del mundo cuando se ponía los audífonos.
Un bullicio alegre pudo llamar la atención de Poché haciendo que detuviera su trote.
Observó una gran casa... humanamente llamada "iglesia".
Poché suspiró y se acercó mientras que se quitaba un solo auricular dejando sonar...
"...mi vida, te observaría hasta que no haya vista. Te seguiría hasta el final del mundo... si en el día te perdiera. Hasta encontrarte no me marcharía..."
Poché observó la escena donde los humanos se prometían un amor eterno y firmaban la unión con unos anillos compartidos.
-Humanos... -Susurró Poché, pero su corazón ardió.
Sus ojos brillaron brevemente.
Su ser se quería manifestar, pero esta vez no físicamente.
"Puede que Daniela quiera algo así." -Po habló sonriente.
"Es un acto estúpido... y sin embargo, hay algo... poderoso ahí." -La Cazadora habló con sumo interés.
"¿Podemos prometer algo así? ¿Cuándo le vamos a prometer a nuestra Calle y nuestro Germán?" -Cosa habló mientras daba pequeños saltos de alegría.
"El universo escribe con círculos, este es uno más... pero es sagrado para ellos." -Fractal parecía centrada observando la ceremonia.
"Dos círculos, dos promesas... ellos merecen mis promesas." -Poché habló firme.
Poché miró el anillo en su dedo.
Un material poderoso e irrompible... como una promesa.
Mientras en la casa...
La música navideña sonaba por toda la casa. Las luces de las guirnaldas parpadeaban por las paredes.
La mesa del comedor estaba casi lista: mantel rojo, platos de colores navideños, copas, velas a medio encender. Olía a canela y pino, vino y galletas recién horneadas.
Calle, ajustaba las servilletas con forma de árboles navideños. Kim colocaba el gran bol con ensalada, mientras Nela servía las bebidas con suma precisión... nadie tendría menos que nadie. Laura caminaba intentando mantener el equilibrio de una bandeja llena de panecillos, mientras Lucía servía encargaba de buscar más canciones navideñas.
El esposo de Kim jugaba con sus dos hijos en la sala. El amigo de Lucia, tímido, pero sonriente, observaba los adornos del árbol. La amiga de Laura se encargaba de tomar las fotos de la bella celebración.
Germán, vestido con su mejor suéter navideño... de esos que brillaban con luces, se había acomodado en el sillón mirando con orgullo a su madre.
Cuando la mesa estuvo lista, Daniela miró el reloj en su celular.
Poché se había tardado mucho. Solo le había permitido dar dos vueltas a América del Sur... no al mundo.
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Warakung (Caché)
Fan-FictionLa búsqueda de la humanidad por expandir conocimiento los llevó a descubrir un nuevo planeta. Calle y Poché son amigas desde la infancia, pero deben alejarse cuando sus cometidos comienzan a interferir en sus destinos. La maldad acecha a la bombera...
