Capítulo #45: Tarnex

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***Disculpas por no subir capítulo ayer, se puede decir que ayer tuve un día horrendo***

¿Qué hacía falta para hacer a un ser superior?

La respuesta estaba en... su propio ADN.

Po abrió los ojos en la oscuridad. Seguía escuchando esas voces, pero no podía hacer nada.

Un solo hilo de sangre cayendo sobre la esfera bastó para que el objeto se abriera.

No hubo ruidos, no hubo luz. El contenido dentro se esparció alrededor de Po en un instante abrazando su cuerpo como si tuviera vida propia.

Po exhaló aire como si hubiese estado bajo el agua, resistiendo.

Los ojos de Po brillaron como si fuese un reflejo.

El sonido de todo volvió a sus oídos. Escuchaba los guerreros en entrenamiento a kilómetros. Escuchaba miles de voces de seres a su alrededor. Escuchaba los pasos firmes en su dirección.

La puerta se abrió y nuevos guardias entraron.

Po no cerró los ojos esta vez, Po miró fijamente a los guardias que comenzaron a golpearla sin previo aviso.

Po no agachó la cabeza.

El ser dentro de ella comenzó a quemar mientras recorría su cuerpo. Las venas anaranjadas se acumularon en su espalda y las heridas se cerraron como si se hubiese retrocedido el tiempo a tan solo unas horas desde que había llegado a su planeta.

Y, sin embargo, en la Tierra, Calle llevaba ocho meses buscando cómo sanarlas.

Daniela aprovechaba cada momento tranquilo en la estación de bomberos para seguir con su investigación. Sabía que en su apartamento no tenía privacidad. Sabía que Liz siempre estaba vigilante o FENRIR estaba al asecho.

Daniela guardó la nueva información que consiguió. Ese ser desertor entre los humanos, ese accidente...

Calle no sabía si el monstruo lo sabía, si lo había hecho a propósito, pero había salvado a la familia de uno de su propia raza en aquel puente.

Daniela miró impaciente la hora en el reloj que colgaba en la pared. Estaba a punto de terminar su turno, Nela estaba cuidando a Germán. Liz había salido a un entrenamiento.

Era el día perfecto para buscarlo.

Daniela subió al auto que había heredado de su padre y partió al pequeño pueblo fuera de la ciudad.

Redujo la velocidad cuando vio una pequeña casa salida de una película. El terreno estaba rodeado por una bayas blancas, había un árbol perfectamente cuidado y un cordel con ropa secando.

Daniela se estacionó frente a la casa y leyó el nombre que tenía el buzón frente al portón.

"Fam. Tarnex"

Una mujer de unos treinta y cinco años salió de la casa con un trapo en sus manos. Detrás de ella, se asomaron dos niños.

Calle los reconoció enseguida, eran los niños que ella ayudó a atender en el accidente.

-¿Estás perdida? -La mujer miró con desconfianza a Daniela, los niños parecían estar alerta mirando a sus alrededores.

-Yo... soy la bombera Daniela Calle. Fui parte del equipo que atendió el accidente del puente. -Daniela tapó su rostro del sol con la mano.

-¿Qué necesita? Ya hemos dicho todo lo que recordamos.

-Mamá... ella es buena. -La niña habló.

Warakung (Caché)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora