Capítulo #42: Monstruo que miente

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La Cazadora permaneció inmóvil, con el fuego aún ardiendo en la espalda.

Se quedó viendo como Daniela se alejaba en el coche con Liz.

-Daniela... -Poché susurró temblorosamente.

Mientras...

-¿Papá? -Murmuró Daniela para sí misma mientras Liz conducía.

-Te dije que era un monstruo. -Liz gruñó.

-Monstruo. -Repitió Daniela con la mirada perdida, pero llena de lágrimas.

Liz estiró su mano hacia el asiento trasero y le ofreció su abrigo a Daniela, quien lo aceptó y se puso de inmediato.

-Ese monstruo asesinó a doce científicos. -Liz comenzó a hablar, pero tuvo que frenar de golpe cuando Poché apareció en medio del camino entre la oscuridad.

Liz de inmediato llevó su mano al arma oculta en su cintura sin apartar la vista de Po.

Po tenía la mirada llena de furia mientras miraba fijamente a Liz.

-¡Baja! -Se escuchó el grito de Poché.

Daniela llevó su mano al seguro del cinturón, pero Liz le sujetó la mano.

-No...

Un golpe sólido estremeció a ambas. El auto se sacudió cuando Poché goleó el cofre con los puños, doblándolo como si fuera papel.

-Déjame... -Daniela le pidió a Liz y ella soltó su mano.

Daniela, aún con lágrimas en su rostro y con las manos temblando, se bajó del vehículo.

El cuerpo de Po estaba consumido por su venas anaranjadas de pies a cabeza.

-Daniela. -Po suavizó su tono al ver el estado en el que se encontraba Daniela.

-¿Qué diablos eres? ¡¿Por qué?! -Daniela gritó.

Po dio un par de pasos hasta quedar a un metro de Daniela.

-Yo... no soy de aquí. Mi planeta es Warakung. Soy un ser superior a todo ser humano y vine con la única misión de proteger a mi raza. -Poché suspiró. -Mi deber era cazar a todos los científicos que tenían conocimiento o que fueron parte de una expedición donde encontraron mi planeta. Asesiné a sangre fría a cada uno... con mis propias manos.

-¿Por qué me engañaste a mí? ¡¿Qué le hiciste a papá?!-Daniela volvió a contener el llanto.

Po oyó el mismo sonido que había detectado en el apartamento antes de hallar los micrófonos.

Sabía que Liz no solo estaba esperando pacientemente en el auto.

-¡Te engañé! Fuiste muy ingenua... todo lo hice a tus espaldas. Maté a cada uno y me divertí cazándolos. Me acerqué a ti porque sabía que tu padre era Germán Calle... el último en mi lista. Nunca sospechaste la verdad detrás de mi. ¡Tú nunca te diste cuenta! -Po dijo la última frase más en alto mientras miraba hacia el botón de decoración en el abrigo que Daniela llevaba. -¡No te diste cuenta de mi verdad y eso te salvó de que fueras mi presa número catorce! Ser ingenua te salvó de mi. ¡También debía de destruirte a ti!

-¡Eres un monstruo! -Daniela gritó, pero cuando fue a abalanzarse hacia Poché para golpearla, ya Liz la había sostenido para evitarlo.

Po esfumó su mirada triste y la remplazó por una llena de ira cuando miró a Liz.

-Eres un monstruo. Sabía que algún día la ibas a destrozar. -Liz habló mientras Daniela lloraba con el rostro oculto en su hombro. -Siempre fuiste buena fingiendo ser algo que no eras. Yo casi te creí. -Liz acaricio levemente el cabello de Daniela. -Tú te apoderaste de su confianza y la de su hijo. ¿Sabes que es peor de todo? Que Dani si te creyó, creyó que tú... monstruo... podías ser parte de su vida. Pero tú... solo sabes destruir y lo hiciste bien.

Warakung (Caché)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora