La casa estaba en completa tranquilidad. Germán permanecía con Nela, pues las chicas sabían que Daniela estaba estaba cuidando a la Sexy y Misteriosa botella de Vino.
Daniela se encontraba arrodillada en la cama al lado del cuerpo de Poché. Pasaba una toalla húmeda por los brazos, cuello y rostro. Po no daba señales de vida, pero su cuerpo seguía caliente.
Calle se había dedicado a limpiar la ropa que Poché tenía aquella noche y a limpiar las manchas de sangre en su cuerpo.
Cada día, con las manos temblorosas, Calle repetía el ritual de limpieza y humectaba los labios de Poché con gotas de agua.
-Entendí porque nunca comías ni bebías nada. Excepto las frutas que te daba cuando éramos niñas. ¿En tu mundo si tienen frutas?... Entendí porque aquella noche de películas pareciste que experimentabas al probar la palomita de maíz. -Daniela sonrío mientras acomodaba el cabello de Poché.
Calle suspiró mientras arropaba el cuerpo de Poché.
-Sentí lo que sufriste. Sentí lo que viviste en tu mundo. Y lo hiciste por mí... -Daniela dejó un beso en la frente de Po. -No me importa lo que te hayan hecho hacer antes, te quiero aquí conmigo.
Daniela siempre le hablaba sin importar que nunca respondiera. Era su forma de desahogarse y tener esperanzas.
Una semana más tarde...
Un bocinazo hizo que Daniela se parara de la cama y saliera a la sala. Descalza y con ojeras abrió la puerta.
Claramente, tenía a sus amigas de refuerzo... uno refuerzos algo imprudentes, pero ahí estaban intentando hacer lo mejor que podían.
Germán se escabulló entre las cuatro mujeres y corrió a abrazar a su madre.
-¡Mamiii! -El niño gritó de alegría.
-¡Ay, mocosito! Nosotras somos las que tenemos que aclamar a tu madre. -Laura se acercó y separó al niño.
-¡Dani! -Gritó igual que Germán y se arrodilló para abrazar por las piernas de Daniela. -Día tras días le demuestro a Diosito y a ti que soy su mejor guerrera.
Daniela miró con confusión a sus amigas y luego a Germán.
-¿Qué te pasa?
-Germán no me deja ganar nunca cuando jugamos al escondite. -Acusó mientras señalaba al niño.
Daniela sonrió y sacudió su pierna para apartarse de Laura.
-A mí no me mires, yo le advertí que nadie le ganaba a Germán. -Lucia se sentó sobre la mesa del comedor.
-Traemos comida, y café... del bueno. -Kim y Nela entraron cargando las bolsas.
Daniela cerró la puerta y suspiró. No le había contado nada a sus amigas. No podía. ¿Cómo le diría?
"Oigan... estoy cuidando a un ser de otro planeta. Por cierto, es Poché y siempre estuvo entre nosotras. Tuvo una batalla a muerte con el rey de su mundo y ganó..."
No, no podía contarles la verdad.
Confiaba en ellas, pero sabía que sus amigas eran el siguiente nivel a imprudencia.
Laura se puso de pie y abrió las cortinas dejando que el sol entrara.
Lucia puso música en la sala para que sonara por toda la casa.
-¿Dónde está la enferma? -Nela preguntó con el tono de alguien que había decidido cuidar también.
-Sigue en la cama.
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Warakung (Caché)
FanfictionLa búsqueda de la humanidad por expandir conocimiento los llevó a descubrir un nuevo planeta. Calle y Poché son amigas desde la infancia, pero deben alejarse cuando sus cometidos comienzan a interferir en sus destinos. La maldad acecha a la bombera...
