Habían pasado seis meses desde que Daniela había perdido a dos personas en una misma madrugada.
Habían pasado seis meses desde que escuchó el último toque a la madera de la puerta.
Ya había vuelto a trabajar, pero su físico ya no era el mismo. Se miraba decaída. Las ojeras en su rostro resaltaban.
Calle llegó hasta la puerta de su apartamento, pero se detuvo antes de entrar.
En ese pasillo Poché se había refugiado con el dolor de las llamas en su espalda. En ese pasillo, Poché la había esperado.
-¿Qué fue verdad? -Daniela preguntó para sí misma y abrió la puerta.
Adentro estaban sus amigas junto a su pequeño.
Ahora sus amigas pasaban más tiempo con el dúo, eran el apoyo emocional.
-¡Dani! -Kim fue la primera en recibir a su amiga.
Nela y Lucía hacían la comida mientras Laura jugaban con el pequeño Germán.
-Hola, chicas... -Daniela las saludó y pasó directa a Germán.
Lo tomó en brazos y lo abrazó.
-Mi niño... -Daniela dejó un beso en la frente de su hijo.
Calle se fue a bañar tras unos minutos hablando con sus amigas y el pequeño.
El agua comenzó a recorrer su cuerpo y los recuerdos se apoderaron de ella.
En esa misma bañera había estado Poché. En esa misma bañera refugió a una herida Poché con su propio cuerpo.
Había tenido al monstruo a su merced, prácticamente se había entregado al monstruo allí.
Daniela dejó caer el agua en su rostro intentando borrar esos recuerdos, pero fue en vano.
Podía sentir las caricias inocentes de Poché en su espalda.
-¿Por qué no te llevaste nuestros recuerdos contigo?
Pero algo que atormentaba más a Daniela eran las noches frías.
Acostarse en su cama y sentir el vacío a su lado.
Acostarse en su cama y soñar.
-¡TAXI!
Calle gritó cansada de la lluvia y de los otros taxis que la ignoraron. Se acercó más al carril y estiró su mano, no le importó que estuviese de noche ni tan siquiera el diluvio que caía.
Estaba decidida a que ese taxi se iba a detener y llevar al aeropuerto.
El taxi amarillo frenó bruscamente e incluso tuvo que girar hacia el otro carril para no atropellar a esa joven bombero que llevaba una mochila en su hombro.
-¡Al fin!
A Calle poco le importó haber estado a punto de morir atropellada. Se acercó a paso firme mientras sacaba el cabello mojado de su rostro. Abrió la puerta y entró de inmediato al cálido auto.
-Al aeropuerto. -Habló mientras se quitaba su casco de bombero. -Pon la calefacción. -Ordenó.
El auto estuvo en silencio, solo Calle revisaba en sus bolsillos en busca de dinero para pagarle al taxista.
-¿Estás sordo? -La Castaña levantó su rostro para encontrarse con unos ojos verdes mirándola a través del retrovisor.
De tantos taxis, ¿Tuvo que ser su taxi el que se detuvo?
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Warakung (Caché)
FanfictionLa búsqueda de la humanidad por expandir conocimiento los llevó a descubrir un nuevo planeta. Calle y Poché son amigas desde la infancia, pero deben alejarse cuando sus cometidos comienzan a interferir en sus destinos. La maldad acecha a la bombera...
