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Las cosas siguieron su tranquilo curso al menos durante un par de meses. Sobre DongHae y Hyukjae, desde que su relación se volvió absolutamente formal todo fue para bien y fluyó de la manera más correcta posible. Muchos podrían decir que iba a un ritmo quizá algo apresurado considerando que apenas transcurrieron semanas desde que se empezaron a frecuentar. Pero había que detenerse a pensar si de verdad el tiempo en este caso era así de relevante. Porque de ser esa la situación más bien el tiempo es el que les quedaría a deber a ellos.

Hyukjae reflexionaba sobre ello con más constancia de la normal. Miraba ante sus ojos una combinación de emociones que todavía le resultaban nuevas e inesperadas. Todo se sentía completamente distinto de como fue en el pasado. Incluyéndose a sí mismo. La calma en sus días era digna de mención. Cada que pensaba en el estado actual de su vida sentía que todas las piezas se acomodaban de una forma que ni él creía posible.

¿Quién iba decir que, un año después de estarse lamentando y pidiendo por la felicidad de DongHae en brazos de otro sujeto, ahora él tendría entre sus manos semejante responsabilidad que claramente asumía y se cargaba a los hombros con orgullo?

Sin querer, Hyukjae volvió a esos ayeres. Pensó muy a regañadientes en HyunWoo. En esa conversación. Estaba todavía tan clara en su mente siendo ese uno de sus recuerdos más incómodos y repetitivos en tiempos de ocio:

"Escucha, yo respeto lo que ustedes tuvieron porque, a final de cuentas, no sucedió en el mismo tiempo en el que yo lo conocí. Sin embargo, ya es parte del pasado. Hemos hablado sobre ello. Hae se siente más tranquilo y, no sé... Eres mi amigo. Jamás pretendí dañarte".

"Aún no me has respondido. ¿Es feliz?"

"Conmigo lo es".

"¿Sabe que nosotros tenemos contacto?"

"Nunca nos hemos ocultado algo"

"¿Qué piensa sobre eso?"

"Sobre todo, es desinterés lo que veo en él. No es tanto como que te tenga rencor. Simplemente le da igual".

"Me describes a un DongHae completamente distinto del que yo conocí".

"Es que lo es. Se volvió duro con el tiempo. Lo sé porque he visto parte de esa transición desde que trabajamos juntos. Asumo que fue debido a la relación que hubo entre ustedes. Y que no terminó como hubiera deseado. Afortunadamente empieza a ablandarse".

"...Siendo así, ¿me harías un favor?"

¿Qué era lo que sucedía simultáneamente mientras transcurría la conversación? El viento acariciaba los ventanales de la residencia. Una sutil bruma caía sobre el nocturno. Escuchaba los débiles sollozos de un grillito. ¿O los imaginaba? Su habitación totalmente a oscuras. Al fondo, las carcajadas ansiosas de su familia. Era cumpleaños de Byung. Habían comprado una torta para celebrar. Tami recién llegaba. Escuchaba las débiles risitas de sus sobrinos. Pasitos ansiosos atravesando el corredor y luego sus voces nada discretas pidiendo por comida a pesar de que ya mamá acababa de decir que la cena todavía no estaba lista.

Lo recordaba.

Hyukjae estaba sentado sobre el borde de su cama. Miraba los reflejos del farol de la calle en su ventana. Mismos que le impedían enfocar el tétrico exterior de la noche y, en su lugar, exponían su propio semblante.

Mirándose a sí mismo.

Descomponiéndose a cada palabra. No sabía por qué, pero observarse a través del reflejo le resultaba incómodo y doloroso, pero también morboso. Veía la manera en la que la llamada telefónica abría heridas en su pecho que podrían no salir a la superficie, pero ahí estaban.

Strawberry [EunHae]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora