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Sus manos entrelazadas se balanceaban de atrás hacia adelante. A pesar de que ya casi era de madrugada no se mostraban muy interesados en tomar su regreso con prisas. La sencillez de su paseo nocturno revitalizó sus ánimos. Aunque el tema de Vithali no sería algo que se resolvería con una charla por lo menos Hyukjae se quedaba tranquilo de haberle contado a Hae el porqué de aquellas palabras que su amigo evidentemente lanzó con el objetivo de hacer daño.

"Me alivia saber que tuviste a alguien a tu lado en esos momentos tan duros", le dijo Hae durante su paseo. Por supuesto, era inevitable lamentarse por las circunstancias. Lo que hubiera dado Hae para acompañarlo durante esos días. Lo que hubiera dado por cuidar de él y hacerle saber que no estaba solo.

Pero así sucedieron las cosas.

El infierno personal de cada uno les pasó factura. Ninguno más complejo que el otro. Ninguno menos atroz que el otro. Y, sin embargo, ahí estaban los dos. Volviendo a casa tomados de las manos después de haberse escapado para despejarse por un momento. Recién abastecidos de comida, recién besados, recién mimados, recién comprendidos.

A pesar de ello los ánimos eran abismalmente diferentes. DongHae disfrutaba de la suave brisa nocturna que acariciaba sus mejillas y su pecho. Hyukjae estaba sumido en una cierta intriga por el mañana.

"Mis padres quieren venir el próximo mes para conocerte...", fue lo que Hae dijo minutos atrás. Entonces Hyukjae se dio cuenta de que había algo contra lo que podía volverse rápidamente torpe e inexperto.

Nunca llegó a conocer a los padres de su duraznito.

Nunca supo más allá de lo necesario.

Pero ahora, de buenas a primeras, estaba no sólo a punto de encontrarse con ellos, sino que él era el motivo por el que decidían visitar a su novio.

La presión fue tan apabullante que Hyukjae casi se pone a temblar. Por suerte supo disimularlo. Veía a DongHae a su costado andando con una calma casi irrisoria mientras él deseaba echarse a correr y gritar por la frustración.

¿Qué les diría?

¿Cómo se presentaría?

¿Cómo sería el encuentro?

¿Dónde?

¿Qué debería usar?

¿Sería prudente comprar ropa formal para aquellos días?

¿De qué hablarían?

¿Y si Hae, en cierto momento de la reunión, se ausentaba para ir al baño y lo dejaba solo a la intemperie con su familia?

¿Y si demoraba demasiado?

Ellos lo verían todo el tiempo, ¿cierto?

Seguro se volvería torpe usando los cubiertos. O sosteniendo su copa de vino... No, agua, debía tomar agua para esa ocasión. Algo sano que no dejara a la vista que podría ser un tipo alcohólico delincuente cuyo objetivo fuera arrastrar al castañito a la perdición y el vacío.

Ah... de sólo pensar en ello las ganas de acabarse esa botella de vino le atormentaba de repente.

¿Quién de los tres sería más difícil de convencer? ¿Su hermana? ¿Su madre? ¿Su padre? ¿A cuál de los tres se parecía más su bebito? ¿De dónde venía el respectivo temperamento de su duraznito? ¿De dónde habrá sacado su lado dulce y considerado? Esta última pregunta era sumamente importante pues, de saber aquello, entonces Hyukjae tendría que cuidarse, más bien, de la otra persona de quien no sacó esa personalidad.

Strawberry [EunHae]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora