– ¡Patricio Tonatiuh Pérez! ¡Levanta tus calzones cagados ahora!
– ¡NO! ¡Y no mi llamo Nononiu!
– ¡Hijo de la chingada! –exclamó ofendido al ser ignorado por su pequeño hijo que había corrido a su habitación, justo cuando llegaba la puerta fue cerrada en su cara y ¡le había puesto seguro!– ¡Patricio Pérez! ¡Abre la puerta en este instante!
– ¡No!
– ¿Qué? ¿Cómo que no?
–No, no voy a ablil, ti voy a acuchar.
– ¿Qué? –Sergio se sentía un poco tonto gritandole a una puerta cerrada– ¿Y de qué me vas a acusar exactamente jovencito?
–L-Le voy a decir a Abu Cheb, y y y a Abu Mak, y a Abu Toll y a Abu Toto y a Abu Kis ¡Les voy a dechi!
El mexicano no pudo evitar soltar un grito de frustración justo cuando Carola aparecía por el pasillo.
– ¿Qué sucede? –la castaña venía llegando del super cuando escuchó los gritos.
–Me está haciendo un berrinche ¿Puedes creerlo? Ahora dice que me va a acusar con toda su bola de abuelos.
– ¿Qué le hiciste?
– ¿Es en serio Carola Martinez? –la ojiverde simplemente sonrió– lo puse a levantar sus calzones, ya debe empezar a tener responsabilidades, pero sigue enojado porque no iremos a la siguiente carrera.
– ¿No crees que deberíamos llevarlo al psicólogo? –frunció el ceño, ¿Por qué su hijo necesitaría uno?– lo que pasó en Japón fue muy fuerte Checo, él realmente estaba asustado, muy asustado, creo que no es normal esos cambios de humor o al menos debemos asegurarnos de que lo sean.
Aquello le preocupó, realmente no había hablado de aquello con Patito, pero ahora que Carola lo mencionaba sí había notado algunos cambios en su pequeño, al principio no se había querido despegar de él, pero después habían regresado a su rutina normal, hasta hoy.
– ¿Podrías intentar calmarlo? Necesito que se bañe, ya es tarde.
–Claro.
Sergio se alejó y se dirigió a su habitación podía sentir las lagrimas acumularse en sus ojos desde Japón se había sentido demasiado estresado por toda la situación, no había querido admitirlo, aunque Sebastian había intentado hablar con él, se había aferrado a decir que todo estaba bien, pero no.
En ese momento los fantasmas de su pasado hicieron eco en él, ¿Qué tan mal padre había sido que había perdido a su hijo? Le había causado un trauma ¿Por qué? ¿Para qué? Había expuesto a su bebé nada más para volver a sentir lo que era ser parte de la Fórmula 1, había abandonado a su bebé por unos segundos con Charles, él que tanto se había jactado de ser un excelente padre.
¿Con qué cara vería a su hijo? Porque a fin de cuentas, Patricio era su responsabilidad, no de Caro, no de Seb, no de cualquier niñera que pudiera poner, era de él y solo él.
Cuando Seb entró a la habitación, lo encontró sentado en el piso abrazando sus rodillas y aún llorado, el rubio se sentó a su lado y la abrazó y él se dejó cual niño pequeño.
–Tranquilo mi Chequito, ¿Qué pasa? ¿Qué pasa, cielo, porque lloras?
– ¿C-Crees que soy un fracaso cómo padre?
— ¿Qué? ¿De donde sacaste esa mamada? Dirías tú —aquello lo hizo reír un poco.
—Es que... no se sí estoy haciendo lo correcto ¿Y sí le estoy fallando a Pato? Lo perdí Seb, perdí a mi bebé por estar... por... lo perdí y ahora no se sí eso lo ha afectado... y luego está lo de Max, él lo encontró, es una maldita broma del destino ¿No? Él me abandonó y después es el único que puede encontrar a mi bebé ¿No es eso cruel? Y ahora quiere... ¿Qué voy a hacer?
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REGRET (Chestappen)
FanfictionLe había entregado su vida, porque lo amaba, eso estaba claro y todo mundo lo sabía, pero nada en esta vida es fácil. Sergio lo comprendió cuando su abogado le entregó los papeles de divorcio, su mundo se había colapsado, pero no podía rendirse, él...
