No había podido pegar un ojo, lo cual era terrible, ya que tenía la sprint y la clasificación ese mismo día, definitivamente estaba hecho un desastre.
Apenas amaneció, las sábanas comenzaron a picarle, tomó un baño y decidió bajar a la cafetería del hotel para comprar el desayuno. Quince minutos después estaba parado frente a la puerta de la habitación de Checo, tratando de hacer malabares con los vasos de café y el pan.
Justo cuando lograba despejar sus manos para llamar, la puerta fue abierta, nuevamente sintió ese nudo frío apoderarse de su estómago, frente a él estaba Max, claramente tenía puesto el pijama y parecía que no hace mucho había despertado.
–Max.
–Charles... –el rubio se hizo a un lado, dejándolo pasar, Checo y Carola estaban sentados en el desayunador de la habitación el castaño tenía a su pequeño bebé en sus piernas mientras le daba de comer– Bueno yo... ahora sí ya me voy, debo irme...
–Adios güero –la vocecita de Patito sonaba cansada, pero mucho mejor que el día anterior, Max se acercó y dejó un pequeño beso en su cabecita.
–Adiós, mijn kleine leven (mi pequeña vida), iré a prepararme, cualquier cosa llamenme ¿Quieren? Christian ya está enterado y el médico irá con ustedes de inmediato, Alice también ya encontró un hospital con un excelente pediatra sí lo necesitamos.
–Gracias Max, te avisaré –contestó Checo, Patito había recargado su cabeza sobre el pecho de su padre y le decía adiós al rubio, se giró asintiendo hacía Charles y después se fue.
–Yo... ¿Cómo sigue? Traje el desayuno, pero creo que ya...
–Sí, Max lo pidió temprano, aún hay chilaquiles ¿Gustas? –Carola le ofreció el contenedor donde podía ver los trozos de tortilla bañados en salsa.
–No, yo... Muchas gracias.
–Siento mucho haberte cancelado anoche Charles, pero Patito no estaba nada bien –el monegasco miró de reojo a Carola, al parecer no le había dicho nada de su encuentro de anoche– por suerte esta mañana amaneció mucho mejor.
–No te preocupes –tomó su mano y depositó un beso sobre el dorso de ella– me alegra saber que ya todo está bien ¿Necesitas algo?
–No, no, Max trajo todo anoche, el doctor solo dijo que vigilaramos la temperatura y lo mantengamos hidratado, pero ya esta mejor ¿Verdad mi bebecito?
El pequeño asintió contra el pecho de su padre, al parecer también se había puesto un poco chipil pues no se había querido separar de su papi.
Ambos mexicanos aceptaron el café que Charles habia llevado, al fin y al cabo el pan y el café siempre eran bienvenidos. Terminaron de arreglarse y juntos partieron al circuito.
— ¿Por qué tenemos que ir con el desabrido ese? No nos cae bien ¿Cierto Patito?
— ¡Chi! ¡Guelos no! —el castaño rodó los ojos, definitivamente su hijo tenia sus preferencias en cuanto a rubios.
—Porque es trabajo, ya lo saben... —Charles iba sosteniéndolo de la mano, mientras Caro llevaba a Patricio— Además, vamos a ver a Mick.
Checo supo que su pequeño estaba bien cuando corrió a tomarlo de la mano y lo hizo correr junto con él.
—Coyeye Papi, Coyeye.
Carola sonrió ante la imagen, eran adorables, tanto que podía ver a bastantes fotógrafos capturando el momento. Sí bien el furor de volver a ver a Checo se había calmado un poco, cada Gran Premio había fotos y notas sobre él, estaba segura de que después de Miami las especulaciones sobre Pato, serían fuertes.
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REGRET (Chestappen)
FanfictionLe había entregado su vida, porque lo amaba, eso estaba claro y todo mundo lo sabía, pero nada en esta vida es fácil. Sergio lo comprendió cuando su abogado le entregó los papeles de divorcio, su mundo se había colapsado, pero no podía rendirse, él...
