Mis metas se tambalean como un loco borracho sobre el suelo inestable del proceso. Ya perdí la cuenta de las veces que he renunciado. Sin embargo cada día me levanto como aquel que pierde la memoria a diario. He cambiado tanto de parecer y de planes que ya ni siquiera se que ando buscando. Lo único que sé es que no he parado de moverme. Quizás porque me encuentre en un abismo donde ya perdí todo lo que dejé, por lo que ya no vale la pena volver a atrás. Como consuelo he decidido llamarle sacrificio, para no sentir que estoy perdiendo el tiempo del todo. Repitiendo la misma acción día tras día, de manera automática, sin deseo, sin descanso, hasta he llegado a dudar que aún tenga un alma. No tento ni la más mínima idea de como es la muerte, pero sin duda sé lo que es no tener vida.
ESTÁS LEYENDO
El diario de Dior
PoetryAquí vas a encontrar un montón de pensamientos, recuerdos, vivencias, entre otras cosas que experimenta el autor . se tocan temas filosóficos y muy profundos, ademas del típico desamor. Quizá mas de lo mismo, sin embargo si lo vemos desde una panorá...
