Sin igual

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Me siento pleno, sí. No me voy a cansar de decirlo. Estoy con quien quiero estar y me siento a gusto. Por ratos ni me lo creo. Soñaba con ella y la idealizaba. Sin embargo, me había quedado corto. Ella es más de lo que mi imaginación pudo concebir. Mi pasatiempo es mirarla. Soy devoto de su piel, y sus gestos me inspiran una ternura que no logro describir. Me pierdo en sus detalles. Me he vuelto adicto a tocarla. La paz me invade cuando la tengo cerca. Sus palabras son mi alimento y su voz, mi melodía favorita. El corazón me da un vuelco al escuchar su risa. Su mirada enigmática me paraliza. Me gusta todo de ella, incluso su sarcasmo y su ironía, y ciertamente, si tuviera que compararla, le quedarían cortas las estrellas.

El diario de DiorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora