Qué rara es la vida. Empecé sin saber que existías, te conocí por casualidad, he tenido la fortuna de estar a tu lado, pero me acostumbré a tal punto que pueden pasar horas sin verte y ya te ando extrañando. Te fuiste de viaje hace apenas dos días y ya sueño con tu regreso. Sé que una semana se va volando, pero esta ocasión no es el caso.
He estado practicando mentalmente el abrazo que te voy a dar cuando nos reencontremos; te apretaré tan fuerte que vas a protestar. Mi corazón se llenará de alegría. En mis ojos vas a comprobar lo mucho que te he echado de menos y lo contento que estaré de tenerte de vuelta.
Prometo no soltar tus manos, excepto para sostener tu rostro y besarte compulsivamente. Estoy impaciente por volver a escucharte hablar, reír y quejarte. Eres eso que nunca pensé necesitar, pero que inconscientemente siempre quise. Me muero de ganas por volver a verte.
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El diario de Dior
PoesíaAquí vas a encontrar un montón de pensamientos, recuerdos, vivencias, entre otras cosas que experimenta el autor . se tocan temas filosóficos y muy profundos, ademas del típico desamor. Quizá mas de lo mismo, sin embargo si lo vemos desde una panorá...
