Jimin arde como una estrella a punto de extinguirse,
y para Jungkook, un estudiante que quiere ser cantante,
amar a alguien que está cayendo significa arriesgarlo todo,
incluso los propios sueños.
Cuando dos galaxias colisionan, ¿qué puede salir mal...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
❝Memories in stardust❞
Como una bomba con temporizador, hay un largo silencio antes del estruendo, una espera casi dolorosa y una desesperación que se consume en lo que podrían ser actos impulsivos.
Este frenesí bailaba alrededor de Jungkook.
Se sentía eufórico, dando vueltas entre los planes para la fiesta y los últimos ensayos. Jungkook estaba tan activo como un loco después de tomar red bull, de pronto era participativo y acelerado para todo.
Que Jimin hubiera aceptado asistir a la fiesta fue solo el inicio de la acción, porque Jungkook planeaba preguntarle esa misma noche y no se iba a quedar de brazos cruzados sin una respuesta apropiada.
Jungkook quería saberlo todo.
En el último ensayo lo reveló a sus compañeros de banda.
—Jimin también viene a la fiesta.
—¿En serio? —Namjoon parecía sorprendido—. No me malinterpretes, solo... creí que no aceptaría.
—Costó —admitió, le ardían las mejillas—. Pero obtuvo sus resultados.
Y también un poco inocente descubrimiento de que Jungkook necesitaba mejorar su condición física en el futuro.
—Te esfuerzas mucho —Namjoon masculló, desvió la mirada y comenzó a recoger sus cosas—. Parece que realmente te importa que vaya.
—Bueno, él es... Sí, es importante.
Yoongi carraspeó la garganta, llamando la atención de Jungkook a quien le dedicó una pesada mirada interrogativa, porque honestamente no terminaba de entender qué carajos estaba planeando con esto.
Jungkook le dedicó una sonrisa y luego un guiño, articuló con los labios "todo bajo control".
—Entonces no queda nada que decir —anunció Namjoon finalmente, dio una palmada y le dedicó a Jungkook una sonrisa—. Disfruten de la fiesta, son bienvenidos a unirse a nuestra mesa.
—¿Seguro? No quiero incomodar...
—Parece que Jimin está para quedarse. Es cierto que todavía hay cosas que no me gustan de él, pero tarde o temprano hay que resolverlas, ¿no? Ver para juzgar.
Jungkook asintió con la cabeza, lento y tímido. Al buscar la mirada de Hoseok, lo encontró viendo hacia otro lado, igual que Yoongi.
Todos tenían sus dudas sobre Jimin y era justo que las tuvieran, el trabajo de Jungkook era demostrarles que estaban en un error.