"Vamos Elena. Rápido." Estaba tranquilo, pero cada que lo decía su rostro parecía irritado.
Coloque las prendas que me dio, intentando hacerlo sin sentir ese ardor en todo mi cuerpo, en especial, mi vagina, y sus mordidas tan marcadas en cada parte de mí, eran sucias. Mis piernas se sostenían fuertes, tratando de no derrumbarse ahí mismo, frente a su gran silueta.
"En cuanto salgamos, la policía estará ahí, harán sus preguntas molestas y tú solo me seguirás, confirmaras las mismas palabras que diré, y sobre todo." Se acercó, quedando frente a mí cuerpo, que se disponía a poner esa falda vulgar. "Se inteligente por una vez en tu vida. Hazme el favor de demostrar una sonrisa a los idiotas, y no te pongas nerviosa, ni por un segundo... ¿Entiendes?" Levantó mi rostro, para que vea sus ojos profundos y llenos de oscuridad.
"Si, lo hare." Por primera vez en mí vida, pude responder sin verme inquieta, probablemente mi papel ya empezó desde escuchar sus ordenes.
"Vamos." Dio pequeñas palmadas en mi mejilla, dándose la vuelta para dejarme atrás.
Seguí sus pasos, alejándome de esta habitación en la cual puedo escucharme, pasando por la habitación donde la sangre corría por el suelo, y sus gritos dejaban mis pelos de punta.
Pov’s Tom:
La niña parecía que arruinará esto, pero por una maldita ves, tendré que arriesgarme.
Elena iba detrás de mí, de reojo pude ver su rostro en ruinas, trate de arreglarlo un poco, pero parecía quedar peor. No quería hacerlo, no tenía que terminar ella así, pero la maldita me sacó de quicio, era su culpa por ser tan necia, estaba acabando con ella, pero no puedo dejarla lejos de mí, solo puede quedar cercas, ni un minuto alejarse de la única persona que la puede cuidar de los demás, es su vida ahora.
Antes de que esas puertas del elevador abrieran, la tome de su mano frágil, para empezar un nuevo papel, en el cual era costumbre. Las puertas se abrieron, la salida estaba a solo unos pasos más, pero las molestias se hicieron presentes.
"Esperen." Su mano quedó a mi par, negando mi salida.
—DÍA DEL INCIDENTE—
Pov’s Bill:
|3:00 a.m.|
"Mmm.. Bill, ¿estás despierto?" Sus manos rodearon mi rostro, estirando su cabeza hacia atrás.
Su voz dulce provoco levantarme para verla, confirmar que ella estaba bien en este lugar, durante tantos meses, a lado de alguien como yo.
"¿Pasa algo?" Pregunte al abrir mis ojos, tomándola de su cintura para sentirla más en mi cuerpo.
Su sonrisa me hacía sentir alivio. Esta chica era muy débil, tanto que me daban nauseas tenerla aquí, tanta lástima en pocos segundos, quería alejarla, pero era demasiado tarde; mi hermano pondría una bala en ella si eso pasaba, y yo no podía ver eso, tampoco era rival para él, mucho menos tenía la necesidad de negarme.
"No, solo quiero verla… ¿Puedo?" Mostrando esos ojos, rogando porque aceptara, y sus labios siendo mordidos.
"Ella estará aquí temprano, por ahora no." Me volteé, quitándome de encima a la pelirroja, apunto de salir de aquí en busca de su amiga.
Dio un suspiro largo, tan notorio que me hacían rodear los ojos.
"Esta bien… Será temprano, si..." La cama se movía al darme igual la espalda. Mostrando una vez más la preocupación que tenía, pero esta vez más grande.
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CHAINED IN HELL ; Tom kaulitz.
Genel KurguElena Miller se muda sola a ltalia para una mejor oportunidad en su trabajo, sin saber el infierno que le esperaba en este país... Siendo encadenada ante el mafioso más peligroso de Italia. Tom Kaulitz es un hombre guapo, abusivo y violento, que sie...
