02

76 7 0
                                        

Jungkook seguía riendo cuando salió de casa de Taehyung esa noche

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Jungkook seguía riendo cuando salió de casa de Taehyung esa noche. Su estómago le dolía de tanto reír y todavía podía sentir el aroma de la masa dulce en su ropa.

Mientras regresaba a casa con las manos en los bolsillos, repasaba mentalmente cada palabra, cada mirada y todos esos pequeños gestos que habían compartido. Siempre le pasaba eso después de ver a Taehyung, revivía los momentos como si fueran escenas de una película. Pero esta vez… no sé, era diferente.

Había algo que le preocupaba. No sabía exactamente qué, pero lo sentía, como cuando intuyes que alguien está triste aunque trate de sonreír. Taehyung había estado raro últimamente. Reía, claro, pero había algo en su tono que sonaba tenso. Hablaba, pero no con la misma chispa de antes.

Sus ojos estaban más bajos que de costumbre y había algo en su silencio que a Jungkook le incomodaba, no era un silencio cómodo: parecía que guardaba todo lo que no podía expresar.

Y Jungkook no entendía por qué.

Recordó cómo Taehyung cerró su cuaderno rápidamente aquella tarde. Lo había hecho antes, pero esta vez fue diferente, más brusco. Como si no quisiera que una sola palabra saliera de esas páginas, como si lo que escribía le doliera.

También pensó en cómo soltó su mano cuando caminaban. Jungkook la había tomado sin pensarlo, como siempre, como lo había hecho desde que se conocían, pero esta vez Taehyung no respondió.

Luego vino ese “Suéltame, luego te molestan por verme así contigo”. Jungkook lo soltó. Lo que más le dolió fue que esperaba que sonriera después, que dijera que era una broma. Que no le importaba, pero no lo hizo, se quedó callado.

Jungkook siguió hablando. Le contó sobre Dahyun; había algo bonito en ella, y sí, no iba a mentirse: le gustaba. Pero mientras hablaba, notó que Taehyung apretaba los labios y su mirada se apagaba un poco, como si cada palabra lo alejase más.

¿Estaba hiriéndolo sin querer?

¿Le estaba fallando?

Odiaba no saberlo. Siempre había actuado por impulso, pero ahora, con Taehyung, ya no sabía qué decir ni cómo moverse. Tenía miedo de romper algo sin querer.

Porque Taehyung era su refugio y sentir que ese refugio estaba cambiando sin que él pudiera hacer nada… eso le asustaba más de lo que se atrevía a admitir.

Esa noche no pudo dormir. Pensaba en los detalles: el roce de sus manos en el pasillo; cómo Taehyung lo miraba cuando creía que no lo notaba; cómo cambiaba de tema cada vez que mencionaba a alguna chica.

Recordó también cuando estaban cocinando. Le dijo “mi amor” de broma, como siempre, y Kim se sonrojó y rió, pero su expresión cambió, como si, por un momento, no supiera cómo reaccionar, como si su pecho se hubiera encogido.

Jungkook se preguntó si había cruzado una línea sin querer. Si el cariño que daba, libre y sincero, se estaba interpretando de otra manera.

Y entonces pensó: ¿y si Taehyung sentía algo más?

No lo veía como algo raro o burlesco. Lo pensó con el corazón en la garganta.

¿Y si ese silencio, esas miradas, ese cuaderno escondido… tenían que ver con él?

Cerró los ojos y se llevó una mano al pecho. No porque estuviera enamorado, sabía que no; pero Taehyung era importante, más que nadie, su mejor amigo. Si él estaba sufriendo, Jungkook también lo estaba.

Le dolía que se alejara, que sintiera que no podía hablar con él porque, si algo sabía con certeza, era que los silencios de Taehyung dolían más que cualquier palabra.

Tomó su celular. Abrió el chat con Taehyung. Dudó unos segundos.

Escribió:
¿Estás bien?
Lo borró.

Regresó a escribir:
“Gracias por hoy. Te quiero, Taehyungie.”

Lo envió. Esperó. El mensaje fue leído, pero no hubo respuesta.

Aun así, Jungkook sonrió. Porque sabía que Taehyung lo había entendido y si algún día decidía abrirse, él estaría allí, no para juzgar, ni para presionar, solo para estar.

Porque a veces, lo único que necesita alguien es saber que no lo van a soltar, aunque el resto del mundo sí lo haga.

Y aunque no fuera amor…

Aunque solo fuera amistad…

Aunque doliera…

Jungkook era el cable que lo sostenía del borde.

Y eso, para él, era más que suficiente.

🍂

Heather |Kookv|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora