08

71 3 0
                                        

Jungkook volvió a su casa con una sensación que no supo nombrar

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Jungkook volvió a su casa con una sensación que no supo nombrar.

Iba caminando por la calle con los audífonos puestos, pero no escuchaba la música. Pensaba en Taehyung, pensaba en su cara cuando le dijo que sí, que seguían siendo amigos, pensaba en esa sonrisa, en cómo se le iluminó la cara aunque apenas duró unos segundos, pensaba en que él también sonrió, como si por fin hubiera recuperado algo que creía perdido.

No entendía qué le pasaba. No era la primera vez que Taehyung se alejaba un poco cuando tenía días malos, pero esta vez había dolido diferente. Se sentía… raro, más personal, como si lo estuvieran castigando por algo que no supo que hizo, como si hubiese estado a punto de perderlo sin entender por qué.

No sabía por qué le importaba tanto. Pero le importaba.

Sentado en la cama, con la mochila aún sin abrir y el celular vibrando sin parar en la mesa de noche, pensaba en lo que había dicho. En cómo había esquivado todas sus preguntas, en la forma en que desvió la mirada cuando él mencionó sus sentimientos, en cómo se cerró por completo cuando le preguntó por su brazo.

Y aún así, cuando le dijo “te quiero mucho”, Taehyung sonrió, no como otras veces, esta vez fue distinto. Como si esa frase le hiciera bien, como si llevara tiempo esperando oírla.

Y eso lo dejó pensando más de lo que hubiera querido.

Había algo en Taehyung que últimamente se sentía frágil. No en el sentido obvio, no como alguien que necesita que lo cuiden constantemente, sino como alguien que está luchando en silencio contra algo que no quiere mostrar y Jungkook sentía que, por más que intentara acercarse, siempre había una parte de Taehyung que se le escapaba.

Y esa parte lo inquietaba. Le provocaba una especie de necesidad de quedarse cerca, no sabía para qué, ni cómo, pero quedarse.

Se acostó boca arriba, mirando el techo, con los brazos extendidos y los ojos ardiendo un poco, no por tristeza exactamente, sino por algo más sutil. Una mezcla de cariño, frustración, impotencia.

Recordaba cómo se encogió cuando le dijo que no quería que se hiciera daño. Cómo le respondió con sarcasmo, cómo lo miró con una mezcla de distancia y dolor, como si tuviera miedo de aceptar que le importaba. Y sin embargo, al final, aceptó salir con él el fin de semana. Como antes. Como cuando recién se conocieron y no había tantas capas entre ellos.

Jungkook pensó que tal vez no era tan tarde, que tal vez todavía podía volver a eso que tenían antes. No sabía qué lo había cambiado, no sabía por qué Taehyung se había vuelto tan esquivo, tan reservado pero algo dentro de él le decía que no debía rendirse.

No era solo un amigo cualquiera. No era solo uno más.

Taehyung era su mejor amigo. El que lo hacía reír cuando no tenía ganas, el que lo escuchaba sin juzgar, el que lo conocía más de lo que a veces él mismo se conocía, el que estaba ahí desde siempre y perderlo, solo imaginarlo, se sentía como quedarse sin algo vital.

Heather |Kookv|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora