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El cielo parecía a punto de romperse en lluvia

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El cielo parecía a punto de romperse en lluvia. Jungkook no lo miraba con miedo, sino con una extraña quietud en el pecho. El gris de las nubes no se sentía triste, se sentía como un momento suspendido, como una espera necesaria. Llevaba un pequeño ramo de flores silvestres para Dahyun que había escogido la tarde anterior.

La vio a lo lejos, sentada en la banca donde solían encontrarse cada mañana. Tenía el cabello suelto y algo alborotado por el viento, y se abrazaba a sí misma mientras miraba su celular. Cuando lo vio acercarse, sonrió y entonces, todo el nerviosismo que Jungkook había acumulado durante días se deshizo un poco.

—Hola, Dahyunnie —dijo él al llegar frente a ella.

—Hola, Kook —respondió Dahyun, bajando el teléfono. Sus ojos fueron directamente al pequeño ramo que él sostenía—. ¿Son para mí?

—Sí —dijo él, tendiéndoselo—. No sé si son tus favoritas, pero son las que más me recordaron a ti.

Dahyun lo miró en silencio. No era una floristería lo que tenía en las manos. Eran pensamientos, promesas, detalles que no se dicen, pero se entregan.

—Son perfectas —susurró—. Muchas gracias, Kook

Jungkook tomó aire, y luego se rascó la nuca.

—Dahyun, quería preguntarte algo. Pero... no quiero que suene improvisado —rió, un poco nervioso—. La verdad es que lo he estado pensando desde hace días, y... bueno... Me gustas, me gustas mucho y me gusta cómo me siento contigo, me gusta poder ser yo sin miedo, me gusta cuando me entiendes con una mirada, cuando haces que todo parezca más fácil.

Ella sonrió con la cabeza baja, jugando con los tallos de las flores.

—¿Y por eso me trajiste flores? —preguntó, con un tono casi juguetón.

—Por eso... y porque quería pedirte si...  ¿puedo ser tu novio?

El silencio que siguió no fue incómodo. Fue un silencio suave, el de quien sabe que la respuesta ya está dicha incluso antes de pronunciarse.

—Sí, Kook... Si puedes ser mi novio

Él sonrió, y sus dedos buscaron los de ella con un gesto tranquilo. No hubo besos, ni gestos exagerados. Solo una calma bonita. Como si algo se hubiera alineado suavemente, se quedaron así, tomados de la mano, y emprendieron juntos el camino hacia la escuela.

 Como si algo se hubiera alineado suavemente, se quedaron así, tomados de la mano, y emprendieron juntos el camino hacia la escuela

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Heather |Kookv|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora