12

57 3 0
                                        

Jungkook se quedó sentado solo en la banca del patio, con el celular en la mano y una llamada recién terminada que no había salido como esperaba

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Jungkook se quedó sentado solo en la banca del patio, con el celular en la mano y una llamada recién terminada que no había salido como esperaba. El nombre de Liam seguía brillando en la pantalla, como si el dispositivo también supiera que algo no estaba bien, como si repitiéndolo una y otra vez, pudiera entender por qué su mejor amigo lo había rechazado con tanta frialdad.

Se sentía desubicado. Como si, de pronto, ya no supiera cómo acercarse a Taehyung sin equivocarse porque últimamente todo lo que hacía parecía estar mal. Le compraba sus cosas favoritas, le hablaba con cariño, trataba de estar con él en cada recreo... pero igual lo sentía lejos, como si ya no supiera dónde estaba el límite entre acompañarlo y estorbarle.

Miró a su alrededor. El colegio parecía más gris esa mañana. El cielo se había nublado de pronto, y un viento frío le rozó la piel por debajo del uniforme. Pensó en irse al salón, pero no quería estar rodeado de gente. Solo quería que Taehyung estuviera ahí, sentado a su lado, diciéndole alguna tontería o quejándose por el frío, lo que fuera, pero con él.

Se frotó las manos, frustrado. Algo en esa llamada le había dolido más de lo que estaba dispuesto a admitir, aunque no era la primera vez que Taehyung lo evitaba, pero hoy había sido distinto, había una tristeza en su voz que lo desarmaba por dentro, una que no sabía cómo aliviar, y eso lo desesperaba. Porque si algo sabía con certeza, era que no soportaba ver a Taehyung sufrir.

Se quedó un rato más ahí, moviendo la pierna con nerviosismo, repasando cada palabra de la conversación.

"No quiero estar contigo ahora, quiero estar solo."

Jeon bajó la mirada. ¿Qué estaba haciendo mal? ¿Por qué lo alejaba así? Él solo quería estar para él. Solo eso. ¿Tan difícil era querer a alguien que claramente necesitaba cariño? ¿Tan complicado era demostrar que se preocupaba?

Suspiró fuerte. Se recargó hacia atrás y miró el cielo. Seguía encapotado, y el viento arremolinaba las hojas secas del patio.

-¿Estás solo? —escuchó una voz suave a su derecha.

Era Dahyun. Con su mochila colgada al hombro y el cabello algo revuelto por el aire, se acercó despacio.

-Sí —respondió él, sin moverse—. Tae se fue a su casa, no se sentía bien.

Dahyun se sentó a su lado sin pedir permiso, como ya solía hacerlo. Lo miró con ese gesto sereno que tenía cuando quería entender sin presionar.

-¿Discutieron?

Jungkook negó con la cabeza lentamente.

-No. O bueno, no sé. Solo... no quiso decirme qué le pasaba y no quería que lo acompañara a su casa. Me colgó.

-¿Y eso te dolió?

Jungkook apretó los labios, bajó la mirada y tardó en responder.

-Sí. Me dolió —admitió finalmente—. Porque no entiendo qué hice mal.

Dahyun asintió despacio, como si ya hubiera previsto esa respuesta.

-No creo que hayas hecho nada malo, Kook —dijo—. A veces la gente se aleja no porque no quiera que estés, sino porque tienen miedo de lo que sienten cuando estás.

Jungkook la miró, confundido.

-¿A qué te refieres? —Ella ladeó la cabeza y lo observó con más cuidado.

-Creo que Taehyung te quiere más de lo que te dice y que por eso mismo se guarda tantas cosas. Porque a veces querer a alguien te hace sentir más vulnerable que cualquier otra cosa, tal vez no sepa cómo manejar todo eso.

Jungkook bajó la vista otra vez. Le dolía admitir que no entendía del todo a Taehyung, que por mucho que lo conociera, había partes de él que se le escapaban como agua entre los dedos, pero también sabía que no iba a rendirse, que no iba a dejar de intentarlo.

-No quiero que se aleje de mí —dijo, casi en un susurro—. No quiero perderlo, Dahyun.

-Entonces no lo pierdas —respondió ella, sin dudar—. Pero no lo obligues a hablar si no quiere, solo quédate, que sepa que estás.

Él asintió. Era extraño, Dahyun hablaba como si lo conociera tanto como él y tal vez era cierto, porque ella había escuchado durante meses sus historias sobre Taehyung. Sus anécdotas, las cosas más simples que a nadie más parecía importarle, pero que para él eran importantes.

- Me acuerdo el año pasado, —empezó a hablar, viendo al suelo como si estuviera viendo el momento. Sonrió— en diciembre cuando estaba haciendo demasiado frío y la escuela nos dio permiso para traer cobijas... Era cuando aún íbamos en el turno de la tarde, nos trajimos cobijas de nuestra banda favorita —sus voz sin quererlo se empezó a quebrar— en el receso, nos fuimos a acostar juntos, cobijados al que era nuestro lugar, nos pusimos a ver videos de esa banda. —rió— Estuvimos todo el día caminando juntos mientras estábamos cobijados —Dahyun sonrió, genuina.

-¿Y sabes qué es lo más bonito? Que cuando hablas de él, sonríes sin darte cuenta.

Jungkook no respondió. Solo bajó la mirada otra vez.

También recordaba la vez que se vistieron igual a sus personajes favoritos de uno de sus libros favoritos para un evento de la escuela, ese mismo día Taehyung conoció a la abuela de Jungkook, una de las personas más importantes de su vida. Fue también en diciembre, fue cuando más unidos se hicieron.

Y también recordaba la vez que tuvieron que ir a un lugar para un evento de la escuela, y mientras que sus otros amigos hacían las actividades, ellos dos se quedaron juntos mientras comían una sopa instantánea y leían. Después vieron las presentaciones de baile y daban sus opiniones entre ellos.

Se frotó la cara con las manos. Sentía el pecho lleno de cosas que no sabía ordenar.

-A veces siento que... —tragó saliva— Que no tengo el derecho de preocuparme tanto, que tal vez él ya no quiere que lo haga y me quedo sin saber cómo estar para él sin parecer invasivo.

-Tienes derecho a querer, Jungkook —dijo Dahyun—. No necesitas permiso para eso, solo asegúrate de que él lo sepa. De que lo sienta y de que cuando quiera hablar, te encuentre ahí.

Jungkook no supo qué responder. Solo asintió, como si eso fuera suficiente por ahora.

La mañana se fue terminando. El viento era más fresco. Dahyun tuvo que irse, pero antes de levantarse, le puso una mano en el hombro.

-Te conozco, Kook, no te vas a rendir, porque cuando quieres a alguien, te quedas, aunque no sepas cómo.  —Él sonrió apenas. Era cierto, no se iba a rendir, no con Taehyung.

Porque por mucho que no entendiera aún todo lo que sentía, sí sabía esto: que lo quería. Que no soportaba verlo sufrir y que si podía hacer algo, aunque fuera pequeño, por aliviar su dolor, lo iba a hacer.

Aunque solo fuera quedándose cerca.

Aunque solo fuera con silencio.

Aunque solo fuera con amor.

🍂

Heather |Kookv|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora