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Narra ____.

El amanecer en Encanto siempre era alegre, risas, música, vecinos saludando...pero yo sentía que todo estaba en pausa. Ni el canto de los pájaros podía callar el tambor en mi pecho. No había podido dormir bien en toda la noche, mi cabeza no dejaba de darle vueltas a lo que había leído un día antes. Di mil vueltas en la cama, rezando porque Bruno no se despertara y notará lo ansiosa que estaba.

En el desayuno tampoco pude concentrarme, mis manos incluso estuvieron torpes. Tire el café en la mesa, el azúcar en el piso y el pan en el plato de sopa de Camilo. Todo mal. Podía notar como me miraban extrañados...incluso Bruno.

No le dije a nadie que iba a mi casa. La excusa fue fácil: "olvidé unas cosas", nadie me cuestionó, puesto que de verdad había traído muy poca ropa por andar de apurada ayer. En ese momento, lo único que quería era regresar a esa tabla floja del suelo.

Camine a paso rápido hasta mi casa, aunque no estaba alejada del pueblo, sentí el camino larguísimo...tal vez mi ansiedad.

Apenas entré, cerré la puerta con doble llave, y subí las escaleras casi corriendo. El cuarto estaba igual de desordenado que ayer. Moví la alfombra, levanté la tabla, y ahí estaba: café, gastada, con las esquinas dobladas.

La libreta.

El maldito corazón podrido de mi otra yo. La toqué con cuidado, como si fuera veneno. Y de alguna forma, lo era. Era veneno.

—Ok... solo un poquito más —susurré, sentándome en la cama con el peso de la libreta en mis piernas.

Abrí la siguiente página.

"Viernes 06 de Junio.

Logré que me invitara a pasear por la plaza. ¡Por fin! No puedo creer lo fácil que fue fingir un poco de nervios, después de muchos días intentando, finalmente se atrevió a dar un paso. Bruno es tan torpe que cualquier palabra dulce lo desarma. Mañana tengo que recordarle que no mire tanto al suelo cuando caminemos, o la gente pensará que le avergüenzo. Y eso no puedo permitirlo. Una futura Madrigal no puede ser la burla del pueblo."

Me quedé helada. ¿Cómo podía escribir de él con tanto desprecio y al mismo tiempo querer aprovecharse de su apellido? Mis dedos temblaban mientras pasaba la página, no sabía si de coraje o de miedo por lo que probablemente encontraría.

"Martes 17 de Junio.

Bruno ya empieza a ser mío. Se ruboriza con cualquier cosa que digo, aunque sea una estupidez. Es patético... pero útil. Cada día me convenzo más: me casaré con él. Nadie más en el pueblo podrá decir que tiene algo mejor que yo. Si Bruno sigue tan entregado, pronto lo tendré comiendo de la palma de mi mano."

El estómago se me revolvió. Sentí ganas de vomitar.

"Lunes 23 de Junio.

Hoy confirmé lo que ya sabía: Bruno es débil. Solo basta con sonreírle y se derrite. Se pone nervioso, tartamudea y baja la cabeza como un niño. Perfecto. No hay nada más fácil que un hombre inseguro. Con dos frases bonitas lo tengo enredado. Si juego bien mis cartas, será mío antes de que se dé cuenta."

"Miércoles 2 de Julio.

Estuve en el local y todos me miraban diferente cuando Bruno pasó a verme. Qué satisfacción. Las vecinas cuchicheaban y yo disfrutaba cada segundo. No saben lo que significa ser parte de la familia Madrigal. Una mujer reconocida, respetada. Nadie se atreverá a verme como la repostera cualquiera que era antes. Seré alguien en este pueblo, aunque tenga que seguir soportando sus historias raras y su mirada temblorosa."

𝓦𝓲𝓼𝓱- 𝐵𝑟𝑢𝑛𝑜 𝑀𝑎𝑑𝑟𝑖𝑔𝑎𝑙 𝑋 𝑇𝑢́Donde viven las historias. Descúbrelo ahora