◖Capítulo 20◗

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Roma, Italia.

Nora, 4 años después.

Observo el bello atardecer que ilumina la playa que rodea mi casa aquí en Roma, vivir aquí me ha hecho sentir cerca de las raíces de mi padre y su familia, aunque no encontré a ningún familiar vivo por parte de mi padre, conocí donde vivieron cada uno y eso me demostró que mi apellido era uno que prevaleció siempre ante cualquier tempestad.

Rumores, maldad, hurto y la peor...la traición.

El último familiar vivo fue el hermanastro de mi padre, alguien a quién realmente consideró su hermano a pesar de no serlo, en fin, ahora yo soy la última descendiente de los Milano.

"Eso dices tú, pero sabes que no es verdad"

Y sí, muchas cosas cambiaron, ahora mi mente me habla recordándome todo lo que hice, mis errores y como permití la peor traición que se podrá contar en todo mi legado familiar paterno. Aunque han pasado 6 años de eso, tengo el recuerdo grabado con fuego en mi cabeza al igual que la pequeña consecuencia de los mismo. Consecuencia que vive una tempestad ahora mismo, viendo como alguien que considera cercano es envuelta lentamente por los brazos de la muerte.

Sí, no los he perdido de vista, a nadie en realidad. Aunque muy pocos milagrosamente, sobrevivieron al ardiente fuego que hizo arder Warrem Percy, tienen mis ojos encima. Sobrevivieron al fuego, pero no sobrevivirán a mí si se les ocurre hablar de aquella mano que lanzó el fuego e hizo arder el pueblo.

Aunque sé que nadie dirá nada, pero no puedo arriesgarme, baje mucho la guardia antes y ahora es algo que no puedo permitirme.

-Nora.

Volteo y veo a Jo, cada vez se hace más viejo pero más leal.

-Dime.

-Ya esta hecho, no hay nada que hacer.

Vuelvo a mirar el atardecer.

-¿Cuánto tiempo?

-5, 7 meses tal vez.

Asiento, quise ayudar pero cuando la muerte decide venir por ti, nadie la puede detener.

-Esta bien, no dejes de vigilarlos. Quiero cada detalle y quiero la noticia en cuanto sucede, ¿entendido?

-Sí.

-Gracias, Jo -suspiro-, por todo. Desde que me conociste estando junto a Arthur no me abandonaste y a pesar de todo, sigues aquí.

Me sonríe, sabe que jamás lo veré como una figura paterna, pero sí como a alguien por quien metería las manos al fuego, aunque yo iniciará el mismo.

-Las festividades te están poniendo algo sentimental, ¿no crees? -le sonrío de vuelta- o, ¿es algo o alguien?

Lo miro entrecerrando mis ojos.

-¿Crees que volveré a cometer el mismo error?

-No creo que cometas el mismo error, pero tal vez si el patrón. Nora, te conozco, descubriste un fetiche que quieras aceptar o no, tienes. Y, no te juzgo, simplemente pienso que si sigues ese patrón esta vez serás más...cautelosa.

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⏰ Última actualización: Jan 01 ⏰

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