Noticias Inesperadas

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Todos mis estudios habían salido maravillosamente bien, excepto uno, el análisis de sangre. El doctor decidió hacer un segundo análisis para comprobar que los resultados estuvieran en lo cierto, por lo cual decidí esperar impaciente en mi habitación sin informarle a Alex lo que me estaban diciendo a mi hasta hace unos instantes. 

Me levanto de la camilla y comienzo a vestirme, ya me habían dado el alta y podría esperar los resultados en mi casa, de esto no le había informado a Alex, ya que mi deseo era sorprenderlo. Salgo del hospital y tomo un taxi hasta la casa de Alex, le informo al taxista que ya vendría con su dinero y éste solo asienta con la cabeza de manera que me hace creer que esta aprobando lo que le dije. 

Toco el timbre y tardo unos minutos en escuchar la cerradura de la puerta, me sorprendo al ver una mujer muy delgada, de cabellos rubios y unos ojos celestes penetrantes. 

-Disculpe ¿Se encuentra Alex aquí?- Pregunto tímidamente. 

-Por supuesto, ya lo llamaré para ti- Cierra la puerta en mi rostro demostrando una total falta de educación, espero unos minutos más y él aparece. Sale rápidamente del interior y me alza en brazos, su alegría es inmensa y la mía al ser recibida así por él es aún más grande. 

-¿Por qué no me dijiste que te habían dado el alta?- 

-Quería darte una sorpresa- 

-Ven vamos dentro- Dijo tironeando de mi brazo. 

-Espera, primero debo pagar el taxi- Alex automáticamente me dio dinero, con el cual yo pague el servicio. 

Una vez dentro de la casa vuelvo a encontrarme con esa mujer rubia sentada en las silla de la cocina, lo observo a Alex con un aire de interrogatorio a lo cual el responde con un mudo "Más tarde te contaré"  yo le respondo con un beso y me dirijo a nuestra habitación. 

Una vez dentro de la habitación tomo un par de prendas y me dirijo al baño para darme una ducha. Quitarme este olor a hospital era mi primera meta, mi segunda meta era comer algo decente ya que la comida del hospital no es lo más desabrido que existe en el mundo. 

Comienzo a ducharme y no me limito en cuanto al tiempo que permanezco bajo el agua, me quedo allí hasta que siento mi cuerpo totalmente limpio, cierro la ducha y tomo la toalla para envolverme en ella, mientras que con otra toalla más pequeña seco mi cabello, me cercioro de que este lo más seco posible y comienzo a vestirme. Me encuentro totalmente lista para salir de allí dentro, apeas asomo mi nariz por la puerta siento como un par de voces altas se apagan detrás de un portazo que logro distinguir de que cuarto proviene, gracias a saber de memoria, la ubicación de las habitaciones en esta casa . Una de esas voces era la de Alex y la otra sería de la rubia oxigenada, salí decidida a prepararme un sándwich para saciar mi gran apetito, aún estando más cerca del cuarto no podía distinguir con claridad de que hablaban, con mi sándwich en mano listo para comer me acerco a la puerta y pego mi oreja en ella, ahora comprendo por que en las películas hacen esto, de verdad funciona, logro escuchar un poco mejor la conversación en el peor momento. 

-Sólo quiero comprobar que es mía- Escucho la voz de Alex tranquila pero imponiendo orden. 

-Entiende que es tuya, las fechas concuerdan a la perfección, hace cinco años que nos vimos por última vez- Esa era ella. 

-No creo que sea mía y por eso pido...-  

Me alejo rápidamente de la puerta y me dirijo al patio de la casa, mi celular estaba sonando justo en el mejor momento, rogando de que Alex no haya escuchado contesto a la llamada. 

-¡María!- Dije emocionada por escuchar la voz de mi amiga luego de tanto tiempo. 

-Tamara soy Stefan, necesito que vengas al hospital, María rompió bolsa- 

Extraño Destino?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora