Sus rostros se iluminaban con las luces naranjas del letrero del local. Estaban apoyadas en el capó del auto, esperando su pedido de ramen en aquel lugar que se había instalado hace poco, idea de Billie luego de que Alison admitiera nunca haber probado ese tipo de comida.
- Ordené cuatro porciones pequeñas para que pruebes un poco de todas, no sabes lo que te pierdes. - Alison se cruzó de brazos viendo como Billie frotaba sus manos como si de un plan malvado se tratara.
- Ni siquiera me gusta el picante. - Se quejó.
- No todos son picantes, ademas eso es lo que le da el sabor. - Alison rodó sus ojos, riendo ante la chispa de emoción que podia notar en los ojos de Billie.
- Bueno, si no me gusta vas a tener que cocinarme algo tu.
- Calla, ya está listo. - Billie miró el papel enumerado en su mano y caminó hacia adentro en busca de su comida.
Alison mientras llegaba volvió a subir al auto. Iban a comer en casa, era mas cómodo y supuso que después del entrenamiento Billie debía estar cansada, a pesar de que abusaba de su privilegio de entrenadora y no hacia lo mismo que las chicas la mayor parte del tiempo.
Al rato ya estaban sentadas en la cama de Billie, con una bandeja con cuatro platitos llenos de sopa de fideos, como decía Ali, y dos vasos de jugo de frutilla y naranja que había sobrado de la cena que preparó Maggie mas temprano.
- Podemos por lo menos comer con un tenedor. - Se quejó mirando a Billie abrir el paquete de palillos.
- Dios, no entiendes nada del ramen. - Alison entrecerró sus ojos riendo por la indignación en su rostro.
- Lo siento por no ser una ramera como tu.
- ¡Oye! - Ambas soltaron una carcajada, bajando el tono al instante, mirándose con complicidad. Era tarde, seguro el resto de la familia estaba durmiendo en las habitaciones cercanas. - Bien, te buscare un tenedor pero probaras todo. - La miró acusadora.
Una vez Billie salió del cuarto Alison miró a su alrededor y se encontró a si misma sonriendo. Realmente la estaba pasando bien con ella, cosa que hace unos meses nunca se hubiera imaginado pensar. El mismo sentimiento de las noches anteriores. Estar con Billie seguía siendo algo incomodo, no incomodo como si fueran desconocidas, o cualquier tipo de incomodidad común, mas bien era incomodo para Alison porque Billie lograba derribar aquella muralla emocional que había construido entre ella y todos los que la rodean, incluyendo a sus amigos. Tenia el poder de hacerla sentir demasiado cómoda, y eso era incomodo, era una pequeña lucha dentro de su pecho. Entre mas momentos como esos pasaban, mas quería que siguieran sucediendo, pero otra parte también sabia que era un terreno peligroso, lo recordaba cada vez que pensaba en lucia, en lo que dirían sus amigos, en lo que paso antes, en que podría encariñarse tan rápido y volver a quedar sola, incluso pensaba en si misma, llamaría la situación una humillación por su parte si volviera a confiar, pero Billie era una persona con la que no podia evitarlo, aunque lo quisiera. Eso la dejaba intranquila, ya que en algún momento rompió esa confianza que para ella significaba tanto, todo.
Miró también los platillos y su cara cambio a una leve expresión de disgusto. Uno de ellos parecía ser de queso, otro era rojo fuerte, supuso que era picante, otro tenia un montón de carne, y el ultimo se veía mas suave aunque seguía teniendo un color anaranjado.
La ojiazul volvió a aparecer pero esta vez con dos tenedores y servilletas en su mano.
- Vale, este primero. - Se sentó junto a Alison, bastante cerca si damos detalles, y tomó uno de los platillos para empezar a enroscar el tenedor en los fideos. - Abre. - Acercó el tenedor a la boca de Ali, que se sobresaltó por la acción rápida de Billie, pero se acopló en segundos haciendo lo que le pedía. - ¿Que tal?
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Fuego - Billie Eilish
FanfictionAlison odiaba ver a Billie caminar por los pasillos de la escuela rodeada de sus amigos falsos y altaneros, odiaba verla sentada frente a ella en la mesa a la hora de la cena, odiaba verla reírse junto a todas esas chicas que siempre traía detrás, p...
