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Alison pensaba que las cosas habían mejorado, es decir, ya había pasado casi un mes de aquella tarde melancólica, no podia seguir extrañándola.

Luego de ese día comenzó a cuestionarse muchas cosas, porque no entendía su propio actuar. Creía que toda su vida había querido que Billie y su grupito de mala sangre la dejaran en paz, pero ahora que lo tenia se sentía extraño y de alguna forma hasta vacío. Llegó a la conclusión de que, tal vez, esa pequeña y joven Alison nunca había superado la amistad que tuvieron como tanto creía y simplemente se habia acostumbrado a tenerla cerca aún que sea de esa forma, esa forma "mala", porque hasta eso era mejor que dejar ir su recuerdo por completo.

Si no, no sabía que explicación le daría al extrañarla tanto.

Durante la primera semana sentía que las manos le sudaban cada vez que la tenía cerca, y sabía que no era solo ella, desde entonces, ver a Billie tan tímida y pequeña frente a ella le hacia un puño en el pecho. No entendía si estaba avergonzada, arrepentida o simplemente ya había tenido suficiente, pero ahora incluso bajaba la mirada cada vez que la via aparecer.

De todas formas, por muy desconcertante que fuese, se sentía orgullosa de ella; de la buena calificación que había obtenido, de comenzar a tratar con mas respeto a las personas y por el hecho de que ya casi no la veía cerca de sus amigos, ni de Lucia. Bueno, ellas seguían sentándose juntas en la clase, pero pocas veces las escuchaba hablar cosas que no fueran sobre la tarea o cualquier conversación normal que tendrías con un amigo. Las cosas habían cambiado notoriamente.

Alison, en cambio, intentaba mantenerse lo mas fría sobre eso, no podia conmoverse ahora e ir corriendo tras ella, claro que no, pero tampoco podia mantenía indiferente. Las cosas habían terminado -relativamente- bien entre ellas, entonces no podía evitar extrañarla, buscar su mirada de vez en cuando y querer tenerla cerca dentro de lo que su resentimiento le permitía.

Todo se había contaminado de un aire agridulce. Ambas se evitaban la mayoría del tiempo. Funcionaba, simplemente ignorando esa extraña tensión que las órbitaba.

Le había costado más que nada, por suerte sus amigos estuvieron ahi para distraerla, en especial Isabella. Alison estaba un poco acomplejada puesto que Jessica seguía distante no tan solo con Claudia, sino ahora también con el resto del grupo y con ella. Se sentía culpable por que el pensamiento fugaz de que era por su culpa siempre aparecía. No sabia si estaba molesta por el drama que armó con Billie. No la culparía si fuera así, Jessica era quien siempre la defendía sin importar las consecuencias. Que ella terminara envolviéndose con Billie debió ser algo estúpido e hipócrita para ella, pero las veces que le preguntó simplemente le respondía que no pasaba nada y que no se preocupe.

Tras el mes, a Alison le gustaba creer que ya la había sacado de su cabeza por completo, que nada mas era el recuerdo y que verla en clases ya no le afectaba. Estaba pensando que la suerte estaba de su lado, ya que últimamente no había recibido invitaciones de Maggie para visitarla y su madre tampoco había tenido la iniciativa de ir, pero esa suerte no podia durar para siempre.

El profesor de artes había organizado un proyecto de fin de semestre que debían presentar a los estudiantes de los otros salones y para ahorrarse la selección aleatoria formó grupos de cuatro personas según los asientos que cada uno tomaba en el salon.

Por un momento pensó que tendría que hacer grupo con Eloisa y Mia, que estaban adelante, pero luego notó que, claro, existia otra mesa frente a ellas.

Y ahora estaba en un grupo con Jessica, Lucia y Billie.

Esto podía salir mal de tantas maneras.

Alison se ahorró las quejas sabiendo que el profesor no cambiaría de opinión y que se supone que no debería de hacer un escándalo de esto si ya no le importaba, pero Lucía no hizo lo mismo. Se levantó golpeando la mesa y quejándose en la voz mas chillona y alta que podia poner, haciéndole saber su descontento a toda la clase. Billie la miraba desde su silla como si estuviera acostumbrada a sus berrinches.

Fuego - Billie EilishHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora