38

271 29 7
                                        



La noche fue parecida para las dos, se la pasaron mirando el techo e intentando dormir. Alison sentía que explotaría de pensar y sentir tantas cosas a la vez. tenia una mezcla de todo, como llevaba siendo toda la semana, siempre el enojo y la tristeza predominaban.

Y ese día precisamente estaba mas triste que molesta. Durante la mañana se había peleado con Claudia por que había puesto en duda su amistad con Isabella, diciéndole que quizás ella pudo contarle a Lucia lo que estaba ocurriendo en su casa y con Billie. Se pelearon algo fuerte, Alison le dijo que ya todos la tenían harta con ese tema y que ya ni siquiera le importaba quien fue y quien no, solo quería estar tranquila.

Isabella le dijo que no se preocupara, que entendía su sospecha, pero que confiara en ella, no haría algo así. Alison igualmente se sentía mal por hacerla pasar el mal rato cuando ella la había ayudado mucho en los días que estuvo peor, y ademas, simplemente no le gustaba pelearse con sus amigos.

Cuando llegó la hora del castigo el encargado les indicó que este día les tocaba acomodar los libros nuevos en la estantería de la biblioteca, ese era su ultimo día ahi, por suerte.

- Yo ordenaré estos. - Alison le indicó para ir dejando claro que no quería hablar con ella ese día. - Tu puedes hacer el resto, terminaremos rápido y ya.

Billie se mantuvo callada por unos segundos, mirando la biblioteca y a Alison comenzar a ubicar los libros por orden alfabético, estaba mentalizándose, al ser ese su ultimo día allí sentía que esa era su ultima oportunidad, pero no tenia no idea de como empezar.

La hora pasó rápido y cuando ya quedaban menos de 20 libros Billie volvió a acercarse. Tomo una gran bocanada de aire antes de hablar.

- Dejaste esto en el auto. - Metió la mano en el bolsillo de su chaqueta y de el sacó el anillo plateado que le había obsequiado.

- No lo necesito, es tuyo otra vez. - Ali miró rápido y volvió a su tarea, estaba sensible, no quería pensar demás o estaba segura que se rompería allí mismo.

- Por favor, Alison. - Billie fijó su vista en el piso, ella también estaba apenada y cansada de la situación, sentía que ya no podia remediar las cosas. - ¿Vas a creerme algún día?

- Billie, ¿de verdad me estas preguntando eso? - Ali dejo el ultimo libro sobre el mesón con algo de fuerza, ya rendida. - Estuviste toda la semana anterior siendo una estúpida y ahora actúas como si te importara. Me dices que quieres que volvamos a ser amigas y luego vas por ahi besando a la persona que se encarga de hacerme los días miserables. - Alison le hablaba golpeado, como si las palabras le dolieran al salir de su boca. - Estoy cansada de ti y de Lucia.

- Se que he hecho mal pero por lo menos escúchame, yo no fui quien le dijo esas cosas. - Billie tartamudeaba intentando explicarle, en parte no sabia que decir, por que Alison tenia razón. - Si tu tan solo me dieras la oportunidad de arreglarlo. - Se acercaba también, era nuevo para ella sentirse de esa manera, solo quería abrazarla y hacerle entender que dañarla nunca fue su intención.

- Es que ya no puedes arreglarlo, tu-

- No quiero que sigas pensando tan mal de mi, ya no quiero ser esa persona. - Interrumpió al sentir como el nudo en su garganta se hacia mas y mas pesado. - No quiero seguir dañándote, ni a tus amigos. Lucia no me importa más.

- Siempre dirás eso, pero la mantienes contigo, igual que la gente horrible que tienes como amigos, por que prefieres tenerlos a ellos a que esforzarte en ser mejor, no quiero alguien así en mi vida, Billie. - La voz de Ali fue suavizándose y cortándose al ver la primera lagrima de Billie salir, podia estar muy enojada y triste pero eran pocas las situaciones que hacían a Billie llorar.

- Alison, yo te quiero tanto. - Sollozó. Alison termino de acercarse para secar una de sus lagrimas.

- Yo también te quiero, solo.. - Ali tuvo que dejar de hablar, por que ahora también estaba llorando. - Creo que estaremos mejor así.

Billie siguió su impulso y dejo caer su cabeza sobre el hombro de Alison en un intento de ocultar su llanto, no le gustaba estar así frente a alguien. Ali no la alejó pero tampoco hizo nada para consolarla, simplemente le permitió desahogarse.

- Te doy las gracias por haber estado conmigo cuando lo necesite, de verdad. - Alison hablaba bajo. - Nadie nunca me ayudó tanto como tu, cuando éramos pequeñas y ahora, solo tu tenias el poder de hacerme sentir bien tan fácil, pero así de fácil también tenias el poder de quitármelo. - Cada palabra era como un ladrillo mas en la espalda de Billie. - De verdad intentaré no tenerte rencor, no te odiare, pero las dos sabemos que lo mejor es que no nos acerquemos.

Billie levantó su cabeza luego de unos minutos para mirar a Alison.

- Te quiero, te quiero y lo siento. - Billie la miraba como si quisiera memorizar cada espacio de su cara. - Lo siento por nunca decirte lo lindo que fue crecer contigo, nunca debi alejarme de ti.

Ali se encogió de hombros con tristeza, ya no se podían cambiar las cosas. Era un momento muy intimo, muy personal y nostálgico. Ambas tenían tantas cosas por decir, pero sus miradas hablaban mas que ellas. Billie levantó su mano en la misma acción que Ali había hecho antes y secó las ultimas lagrimas que quedaban en el rostro contrario.
Alison la miraba atentamente, fijándose en sus pecas y en como sus ojos se hacían mas claros al llorar, luego miró sus labios rojos e irritados. Billie copió su acción. Ambas tenían tantas ganas de besarse, estaban tan cerca y se sentía todo tan intenso, que creían no poder soportarlo. Los labios de Alison se entreabrieron para tomar aire, y Billie creyó que estaba a punto de hacerlo, pero como si hubiese recapacitado en el ultimo segundo termino apoyando su frente contra la de la otra. Billie soltó un suspiro, ella no pensaba hacerlo, creía que ya le había hecho suficiente daño, después de esa conversación ni siquiera se sentía merecedora de una mirada suya, mucho menos de un beso.

Se quedaron allí unos minutos mas, ambas sabían que ese podría ser el verdadero fin.

- Te quiero. - Billie fue la primera en darse el valor para salir de allí, con el corazón en la garganta.

Alison terminó de acomodar los libros que quedaban y salió caminando pacientemente. Firmó la planilla y también el espacio donde debía ir la firma de Billie, ya que estaba en blanco.

Se sentía triste, mucho, pero también se sentía mas liviana, como si de alguna manera hubiera podido darle final a esa etapa donde estaba tan frustrada y resentida con Billie por la primera vez que fueron amigas. Como si hubiese hecho lo que debió hacer desde un principio.

Fuego - Billie EilishHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora