23

517 57 4
                                        


Por la mañana siguiente ambas despertaron gracias a Finneas.

- Bill.. - Fue todo lo que alcanzo a decir antes de darse cuenta de los dos cuerpos de espalda en la cama frente a el. No entendía nada y solo cerro la puerta lo mas rápido que pudo detrás de el.

Las chicas despertaron igual de desconcertaras e incomodas. Billie fue la primera en sentarse en la cama, girándose sobre su hombro para mirar a Alison quien tapaba la mitad de su cara con las sabanas.

- Hey - Comenzó, carraspeando la garganta. Ninguna de las dos sabia como actuar y eso era extraño en ellas.

Billie se levanto primero y Ali la siguió recogiendo sus prendas del piso e intentando ocultar su cuerpo en ropa interior. Billie lo notó y se giró disimuladamente para darle su "privacidad"

Era una situación cómica, cualquiera hubiera soltado una carcajada.

- Puedes tomar algo de ropa si quieres. - Billie habló sin mirarla, dándole la espalda aun.

- Oh no, no te preocupes. - Respondió Ali, con la misma voz avergonzada y torpe.

Billie solo se puso un short cómodo y se cambió la camiseta que llevaba, En cambio, Alison volvió a ponerse la ropa sucia de la noche anterior. Luego ambas bajaron las escaleras mirando el piso, parecían dos niñas descubiertas en una maldad.

Finneas y Claudia estaban sentados en la mesa desayunando. Finn soltó una risa fuerte al verlas, ganándose un codazo de su novia.

- ¿Qué tal la fiesta, niñas? - Preguntó intentando no reír con sus rostros.

Billie lo miró mal.

- Bien, normal, yo ya me voy a casa chicos, nos vemos luego. - Ali se despidió de los dos chicos sentados con un beso en la mejilla y subió su mano en saludo hacia Billie, quien solo asintió en respuesta.

- Escapando, ya veo. - Finn volvió a hablar cuando ya se había ido.

Claudia notó como Billie no respondía a las bromas y decidió cambiar de tema, la notaba algo afligida.

Alison llegó a darse directamente una ducha, había dormido algo pero no lo suficiente, asi que eso pensaba hacer el resto del día, descansar su cuerpo y su mente, de reflexionar las cosas se encargaría la Alison del futuro.

En la otra casa Billie había terminado de prepararse algo para desayunar, le dolía un poco la cabeza.

- ¿Debería preguntar? - Dijo Finneas.

- Deberías callarte, amor. - Sugirió Claudia, riendo.

- Totalmente. - Apoyó Billie.

Mientras comían hablaron de varias cosas, pero la cabeza de Billie estuvo en las nubes todo el tiempo y claro que los demás lo notaron.

Para despejarse mas tarde la solución fue salir un rato al patio junto a su guitarra. Se sentó en una de las sillas a tararear y a acariciar las cuerdas del instrumento.

Claudia la miro desde el ventanal y decidió salir también a apreciar la bonita voz que tenia.

- Es una hermosa letra, Bill. - Opino una vez termino, mirando la libreta sobre la mesita.

- Mh, no logro terminarla. - Frunció los labios en una linea.

- Pero vas bastante bien.

- Si supongo, pero va así desde hace meses, ahora la retomé y no me concentro.

- Ya veo, seguro pronto lo logras Bill, eres buena. - La animó.

- Seh, no lo creo. - Una risa salió en un suspiro, algo cabizbajo. Claudia frunció el ceño, pero sabia por donde iba la cosa.

Fuego - Billie EilishHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora