CAPÍTULO XXII

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Ni si quiera supo como reaccionar y la voz tampoco le dio para ello mientras lo veía alejarse. Se quedó acompañado con el silencio que le otorgaba la incertidumbre junto a una extraña sensación que le comenzaba a oprimir el pecho. "¿Así se siente sufrir por amor?" Preguntó en su subconsciente. Se sentía derrotado

—Hola Rubén —escuchó una voz aguda detrás de él, ni si quiera tenía fuerzas para voltearse—, no quería hacerlo, ni mucho menos meterme... Pero lo vi todo.

El castaño comenzó a sujetarse el pecho pies sentía una angustia intensa y un miedo que poco a poco le controloba. Nia al ver su estado agarró del brazo al chico y lo guió hacia una banca entre dos árboles cerca a ellos; buscó entre sus cosas una botella de agua aún sin abrir y se la entregó, sin recibir respuesta alguna más que respiraciones que cada vez se iban acelerando más. Rubén desde que se sentó comenzó a llorar bajo la mirada angustiada de la chica, era un llanto duro, desgarrador. El mismo chico sentía que se iba a quedar sin aire.

—Tranquilo bonito —susurró delicada la pelirosa dándole palmadas en la espalda—, todo esta bien.

El castaño se abrazó asimismo para intentar calmarse pues ese sentimiento mas que irse se hacia más grande, su cuerpo temblaba, sus manos comenzaron a sudar. Le estaba dando un ataque de ansiedad.

Tuvieron que pasar más  de diez minutos continuos entre agua y palabras de aliento de la chica para recién poder respirar con menos dificultad. La pelirosa sacó un poco de agua de azar dándole de tomar con la esperanza de que ello le ayude a mejorar y para su suerte fue así. Seguía llorando pero su pecho ya no le dolía y no sentía que en cualquier momento se iba a morir.

—Perdón por esto —Dijo Rubén hacía su acompañante.

—No pasa nada, también me suele suceder

Nira estaba muy indecisa sobre su próximo movimiento. Ella había visto toda la escena, de hecho había visto todas las escenas anteriores. Desde un principio le llamo la atención Rubén incluso antes de que Lili se lo presentara. Lo vio ingresar el primer día a la uni, con una chaqueta negra y una camisa blanca desbotonada, su cabello despeinado le tapaba toda la frente y sus ojos de un color casi irreconocible seducieron su mirada; lo vio sufrir también con la máquina expendedora pues esta había atorado su bebida. Muy pese a que claramente esta mal, lo intento seguir, solo con el objetivo de conocerlo mas; nunca fue una chica que se sintiera segura de si misma y de su aspecto y pensaba que la única forma de atraer a las personas era si sabía a cerca de ellas, sus gustos, sus gestos y así poder acoplarlos a su personalidad

Sin embargo siempre le dio su espacio, si sentía que debía irse de un lugar porque la conversación era más secreta y más importante de lo que pensaba lo hacía para no ocasionar problemas. Le estaba funcionando bastante bien su plan y cuando su amiga se lo presentó pensó que podría hacer su primer paso, hasta que lo vio pasar el rato con ese joven de cabello oscuro y tez bronceada.

Nira sabia el pasado de Ricardo pues había sabido rumores al respecto. Jamás juzgó por sexualidades y mucho menos lo haría en ese momento -sobretodo por el trágico accidente que sucedió al rededor-, pero la cercanía que Rubén quería junto a él le parecía sospechosa. El día del cine por fin todo le había quedado todo claro.

—Él —Nia rompió el silencio—... te gusta ¿verdad?

La pregunta lo dejo algo en blanco, todo era demasiado en ese momento. Estaba a punto de negarlo pues no se sentia demasiado cómodo hablando de un tema para él tan sensible; ni si quiera lo habia hecho con su hermano, pero también sentía la necesidad de contárselo a alguien, de sacarlo de si, quizá así sintiera un poco de esa libertad que tanto anhelaba desde que descubrió sus sentimientos.

Nostalgia [killerrich]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora