CAPITULO XIV

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Era hoy.

No había pegado un ojo en toda la noche, sintió la emoción de su cuerpo invadirlo y por ello le fue imposible. Se levantó de la cama, aún así con mucha energía. Su madre había venido ayer a visitarlos de imprevisto, y se iba a quedar a dormir unos cuantos días. La soledad en su casa lo mataba y sus hijos no podrían negarse a tenerla algún tiempo en su pequeño y humilde departamento. Pero eso no era del todo conveniente, el trabajo de ella la obligaba a quedarse en su casa sentada frente a la computadora, tecleando sin emoción y contestando llamadas. Tenía que trabajar por ella misma y por sus dos hijos, no tenía nada más. Esta vez Rubén quería darle una sorpresa. Se había levantado con un buen humor y pensó en preparar algo para sus dos familiares. Era extraño, él nunca solía cocinar, además de que era pésimo en ello, pero hoy era un grandioso día.

Agradeció a los cielos, o a quien tenga que agradecer el que no haya tomado clases los domingos, así podría prepararse formalmente todo el día. A veces sentía miedo ¿Porque se arreglaba tanto si tan solo era una salida con amigos? Él por su puesto que lo sabía y había aceptado, pero eso no hace que el dolor del posible rechazo sea peor. Se había ilusionado muy rápido con un joven duro y frío, que encima parecía tener un doloroso pasado, y más aún rogaba a su corazón  que ello no tenga consecuencias. Pero lo hecho hecho está, el no elogia quien debía gustarle y quien no, siempre trataba de pensar así .

Volteo los dos omelette a la vez regocijandose porque ambos le habían salido perfectos. El café justo había acabado de hacer y tomando dos tazas sirvió y llevó al cuarto de su hermano cantando y silbando. Kolo con los ojos entrecerrados se extraño por el comportamiento de su hermano mientras que su madre sonrió enternecida por la escena. Ambos sabían que pasaba, que era lo que ocurría con él pequeño y lo único que querían conocer es: ¿Quién era la afortunada?

***

Esperó en la noche sonriente a la misma hora que había indicado Nia, hacía frío a pesar del sol veraniego, se dijo mentalmente el porqué no había traído una casaca. Ella fue la primera en llegar, un vestido rosa que le cubría hasta las rodillas y había reemplazado sus lentes por unos de contacto, su cabello peinado lo desordena el viento haciendo que se mueva delicadamente sobre su rostro.

—Hola —saludó tímida sonriendo mientras se sonrojada. Detrás de ella apareció la chica que había conocido antes que Nia, la pelirroja con buen sentido del humor—Oh, si, es que quice traer una amiga, porque tu también lo hiciste. Espero no moleste...

Nah para nada, hola Alejandra —se inclinó hacia delante dándole la mano. Sorprendido vio como la chica lo abrazaba.

—¿Que es esa formalidad Rubén? Somos amigos hombre —golpeó su espalda haciéndole soltar un quejido.

Estaba anonadado cuando depronto una figura alta y derecha se asomó entre los árboles. Rubén se detuvo al igual que su respiración y lo observó caminar, venir hacia su dirección , pasos rígidos como el mismo, y piernas sacadas de una telenovela, suspiró. Sonrió y agitó la mano diciendo “Aquí es Ricardo”, haciéndose notar. Su sonrojo creció cuando vio que le sonrió levemente.

Nia volteo a ver al aludido y se sorprendió al saber que era él. El joven callado que pasaba junto a un chico pequeño y risueño. No creía que le gustaban este tipo de cosas y mucho menos pensaba que tenía más amigos que el carismático Vandal. Aunque suspiro también, le daba pena. Supo lo que había pasado con su único acompañante y sólo solía mirarlo a la distancia con lástima, mientras el vagabundeaba por la universidad. En su corazón le alegraba que haya hecho nuevamente un amigo.

—Buenas tardes a todos —habló seco, sonriendo un poco al ver a Rubén. Pero extrañando se al ver a ambas chicas.

—Oh si perdón Ricardo, me invitó Nia y quería invitarte a ti, lo sient-

—No te disculpes, está bien si hay más personas —agitó el cabello del contrario y este refunfuño cual niño.

Nia se enternecio y se extrañó ¿No le había dicho que era una salida con ellas? A su mente vino un recuerdo. Sus ojos canelas observaron cuando Ricardo llevó cargado Rubén a la enfermería, se guio al ver como lo cargaba de las piernas y como el agarre se hacía cada vez más fuerte, los siguió con la mirada. Encontró también que la escena la había visto antes, como un deja . Pero la persona que cargaba era Vandal.

Los rumores de que ambos eran pareja se había exparsido en esos tiempos y ninguno de los dos había negado aquello. Nia tembló de temor, esperando que lo que iba a pensar a continuación ses falso: ¿Acaso a Ricardo le gustaba Rubén?

Se golpeó internamente y río divertida. “lo dudo”, le repitió su mente, otra vez.








***

Oa
Como están?
Me extrañaron? ;~;
PIDO DISCULPAS
Se que demore mucho y lo lamento espero puedan perdonarme 😣

Y aquí les va una pregunta, hace mucho no sabia hacer smuth lemon etc etc, pero ahora creo que podría xD. Les gustaría que haya en esta historia? O la prefieren soft como a ahora o un poco de ambos

Las leo👁️👄👁️




-Always in my heart. M.

Nostalgia [killerrich]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora