Sentía un poco de remordimiento. Su antipático rostro simplemente le causa estrés y su sonrisa hipócrita no hacía más que molestarlo.
"Siempre se creyó mejor que los demás"
Suspiró con alivio, alejarse de aquel escenario antes de que se tense más, fue lo mejor que pudo haber hecho, en definitiva. No quería mirarle a los ojos porque probablemente lo observaría altanero. Ignacio era una caja llena de sorpresas, era un acertijo despiadado, un difícil cubo de Rubik. De su boca salían palabras hirientes la mayoría de veces sin motivo alguno.
Aunque malamente era visto como un Dios griego.
Su cabello negro y su altura casi ideal más sus cejas pobladas lo hacían ver bastante atractivo; su sonrisa blanquecina, su voz calmada y seductora, podría dejar a cualquiera bajo sus pies. Sus calificaciones excelentes era la gota que colmaba el vaso. Cuando pasaba se oían suspiros leves y murmullos.
Pero Ricardo no lo odiaba por todo aquello. Tenía unas razones más íntimas para hacerlo. Frunció las cejas al recordar.
"Mientras andaban tranquilos bajo la sombra de algunos árboles que se posaban y daban verde al parque, unos pasos fuertes y certeros se oyeron a su lado, asustando al más bajo. Ambos se preguntaron que hacía ahí Ignacio con su grupo de amigos; que por cierto, nunca los volvió a ver más. La vista del líder bajó hasta el agarre de manos, haciendo una mueca.
—Vaya, si vemos a la parejita extraña.
Sus labios se frunciéron con determinación. Agarró aún más fuerte la mano temblorosa y dió media vuelta para seguir caminando, pero no pudo avanzar mucho. Le agarró el hombro fuerte.
—Par de raros —habló nuevamente—, si quieren venir nuevamente a pasear no hagan sus cosas extrañas cerca. Me dan asco.
Vandal sollozó. Lo había molestado toda su vida y ni siquiera en el parque donde se suponía que estaba habitualmente vacío podía dejarlo en paz. Se arrimó al brazo del más alto, escondiéndose, bajando la vista.
Ricardo los miraba vacío, su ojos típicos, con un odio interno. Pero no quería discutir. Decidió ignorar nuevamente, abrazando por los hombros a su enamorado, con su pulgar acariciando su brazo, tratando de calmar su respiración, sintió su corazón acelerarse.
—Que horror —oyó por último a uno de sus secuaces , antes de retirarse de la escena".
Hizo un chasquido con la lengua. Podría ser el niño mimado que todo el mundo quería. Pero era tan detestable que eso sin duda, destruía su imagen.
Entró a su clase dándose cuenta de que hoy no compartiría ni hablaría con un chico delgado y risueño. No lo había ni visto. Le parecía perfecto.
***
Las orbes de Rubén miraban preocupadas. Todo el día lo había estado buscando para la última oportunidad que le había dado, y no pudo hallarlo. Tenía tres clases ese día y ningún cambio de hora estuvo de su lado para que al menos le pueda dirigir palabra.
Aunque siendo sincero así mismo, no sabía muy bien porqué se había empeñado tanto en hacerlo su amigo, no sabía por qué no se rendía. Pensó que tal vez emanaba misterio y que su alma triste podría ser levantada. Quería ayudarlo de alguna u otra forma. Quería creer que podía salvarlo.
Sabía muy bien que nada de lo que le haya pasado le incumbe, en absoluto, pero simplemente no puede estar tranquilo cuando cada vez que esos ojos voltean a verlo, se noten así de solos y melancólicos.
ESTÁS LEYENDO
Nostalgia [killerrich]
Fiksi PenggemarCuando Ricardo se enteró que Vandal había muerto su corazón se partió en miles de pedazos imposibles de juntar. Se convirtió en un joven solitario, sin ganas de tener al menos un poco de felicidad en su vida. Y se juró así mismo que nunca se iba a e...
![Nostalgia [killerrich]](https://img.wattpad.com/cover/219100742-64-k110409.jpg)