CAPÍTULO FINAL

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Lo que elige el corazón

No hubo explosión.

No hubo luz cegadora.

No hubo un "momento final" como los que la gente espera cuando algo termina.

El final llegó... despacio.

Larion no se cerró de golpe. Se fue apagando como una respiración que ya no necesita ser consciente. Las puertas restantes se sellaron sin ruido. Los vínculos permanecieron. Las decisiones siguieron fluyendo, ya no alrededor de mí, sino entre todos.

El número en mi piel descendía con calma.

569 → 560 → 548

No dolía.

Eso fue lo más extraño.

Caminaba sin prisa. Mi madre iba a mi lado. El niño rescatado ahora caminaba por sí mismo, sostenido por alguien más. Ya no me miraba buscando respuestas.

Y eso estaba bien.

El niño —el primero— se detuvo frente a mí por última vez.

—Hasta aquí llego contigo —dijo.

Asentí.

—Gracias —respondí.

—No por salvarme —aclaró—.
—Por terminar donde yo no pude.

El número bajó una unidad.

547

—No lo hice solo —dije.

El niño sonrió.

—Por eso funcionó.

Dio un paso atrás.

Larion ya no lo retenía.

—¿Qué pasa contigo ahora? —pregunté.

—Lo mismo que contigo —respondió—.
—Vivir... sin sostener el mundo encima.

Se fue sin desaparecer.
Simplemente... siguió.

El cielo de Larion se volvió claro por primera vez.

No brillante.
Humano.

Mi madre se detuvo.

—¿Tienes miedo? —me preguntó.

Pensé un momento.

—No —respondí—.
—Tengo pena.

—Eso también es amor —dijo—.
—Y no se pierde cuando termina algo.

El número descendió lentamente.

540 → 520 → 500

Me senté.

Respiré.

Sentí el fuego por última vez, no como poder... sino como calor interior, simple, cotidiano.

—Si llego a cero... —empecé.

—Llegarás —me interrumpió—.
—Como todos.

La miré.

—¿Y entonces?

Ella sonrió, con los ojos húmedos.

—Entonces habrás vivido sin escapar —dijo—.
—Y eso es todo lo que importa.

El número bajó.

500 → 100 → 10

Cada paso fue suave.

Sin prisa.

Sin resistencia.

Cuando sentí el último descenso, no miré.

No quise.

Solo cerré los ojos.

Y elegí una última cosa:

Sentir gratitud, no miedo.

El Elegido de las CifrasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora