|James Thomson|
__No sé lo que me pasa, solo sé que debo cuidarte. --dije mientras la abrazaba.
Fueron las palabras más sinceras que le pude haber dicho. Cuando me alejé solo mire a sus ojos almendrados y salí del departamento.
¿Y si regreso y le confieso qué también estoy confundido?. Miré la puerta atrás mío para volver a entrar y contarle todo, pero seria inútil. Ella solo me ve como un jefe.
Conduje hasta la casa de Helen, me había preparado una cena de bienvenida.
__Bonjour.
Dijo ella con una sonrisa tan perfecta desde el marco de la puerta.
__Bonjour, Helen. --sonreí saliendo del auto.
Caminó hacia mi y me abrazó tan fuerte que su olor se impregnó en mi ropa. Ambos entramos a la casa, su olor tan hogareño y exquisito me relajó bastante, me quedé tirado en el sofá mientras la veía.
__Mi abuela esta en su habitación descansando, no debemos hacer mucho ruido. --soltó una pequeña risa mientras servía la comida.
__¿Mama Marie esta aquí?. --dije sorprendido.
__Si, hace unos meses regresó de Alemania. Le detectaron diabetes grado 1, la estoy cuidando por mientras.
__¿Puedo ir a verla?.
__Si pero... ya sabes como es. --su tono algo incómodo me soltó una sonrisa.
Mama Marie es la abuela materna de Helen, tenía más de 60 años. Ella me conoció desde que era un bebé sin exagerar, la pasaba siempre en su casa jugando y riendo con su nieta, hasta que crecí y no la podía visitar tan seguido. Esta visita de seguro le iba a gustar, la última vez que la vi fue cuando la invité a la boda con Samantha. Ella estaba furiosa.
__¿Mama?.
Toqué la puerta de su habitación.
__Adelante. --su voz no había cambiado.
Cuando entré la vi sentada en su cama observando su revista de moda. Alzó su mirada y al segundo sonrió.
__Mi niño... --dijo levantando sus brazos para que la abrazara.
Me acerqué y la abracé.
__Mama, ¿Cómo se encuentra?. --mi voz preocupada hizo que ella me diera un leve golpe en la cabeza.
__Y todavía preguntas, ni siquiera me vienes a visitar.
Oí la risa de Helen atrás mío.
__Estaba muy ocupado con la empresa, pero ya estoy aquí. --tomé sus manos.
Ella las acarició y me sonrió.
__Yo estoy bien... Helen es muy linda, me cuida bastante.
__No es nada. --dijo Helen sentándose al borde de la cama.
