Eran las 3 am y él aún no llegaba al departamento, estaba en el sofá algo cansada pero decidí esperarlo. Me comencé a preocupar cuando el reloj apuntó a las 5 am.
__¿Le habrá pasado algo? --me dije a mi misma.
Sin querer me quedé dormida y desperté en mi habitación arropada. Me levanté y eran las 8 am, salí de mi habitación y caminé hacia la sala donde había mucho ruido.
__Buenos días. --dijo James mientras cocinaba.
__Buenos días. --confundida
__Perdón si te desperté, estaba haciendo el desayuno. --decía mientras se limpiaba la mano con un secador.
__No se preocupe...
Preguntarle en dónde estaba sería bastante raro, sobretodo siendo yo su secretaria, pero tampoco puedo minimizar mi preocupación. Decidí respirar y fingir demencia.
__Huele bien. --hice una sonrisa tan fingida que él lo notó
__Gracias. Preparaba un omelette. --lo sirvió y me acercó aquel plato al frente mío. -- Siéntate y come.
No dije ninguna palabra y obedecí. A veces me pregunto por qué los hombres son tan tontos con las indirectas; ¿No era evidente que estaba molesta?, sería lindo que solo preguntara qué me pasaba para desahogarme.
Nunca lo hizo.
__Disfrútalo, yo tomaré una ducha y saldré.
¿Para qué me avisaba?, como si me importara.
__Andaba con la duda --dije susurrando para mí misma mientras comía.
Después del desayuno estaba en la sala mirando mi teléfono sin nada más que hacer, después de unos minutos un olor fuerte y bastante varonil impregnó todo el departamento, cuando gire la cabeza lo vi a él, bien arreglado como si fuera a una cena de gala. Solo lo miré un pequeño segundo y regrese mi mirada a otro lugar. Me seguía sintiendo molesta, supongo que es por mi periodo.
__Tengo algo muy importante que hacer, no me esperes. --sonaba amigable al decirme eso. -- te preparé un postre, esta en el horno, cómelo en la cena.
Se puso una chaqueta y tomó sus llaves para luego irse.
| 8:26 pm |
Lo malo de estar en un viaje de negocios en un país donde ni siquiera hablas el idioma es exactamente el idioma. Pero nada es imposible para mí.
Tomé mi chaqueta y salí del departamento, tenía pensado ir a un MiniMarket, probablemente utilice mi traductor del celular pero al menos iba a socializar con alguien más, no importaba que sea el cajero.
Cuando terminé de hacer las compras caminé por las calles tranquilas e iluminadas de París, todos me miraban. ¿Acaso nunca vieron una americana caminar en pijama y pantuflas?, igual seguí en lo mio apesar de sentir la mirada de todos los franceses juzgando y tomando fotos, en cada calle que pasaba solo admiraba los restaurantes tan elegantes y caros, cuando me quedé fijamente mirando una por las vibras y el diseño que tenia, lo primero que pensé fue...
__A Él le va a gustar... --dije sonriendo y tomando una foto.
Cuando vi que una mesa se desocupó me dejó ver las demás personas que estaban adentro, pero en principal una mesa donde había una pareja, y sí, era él y otra chica que estaba dándome la espalda. No sé si el mundo me odia o no sé si soy la protagonista que le suceden cosas malas siempre, pero justo el clima de París me abraza fuertemente con una lluvia de película, haciendo que me moje en cuestión de segundos, pero por alguna razón mis piernas no reaccionaban al sentir todo ese frio recorriendo mi cuerpo, mi sonrisa se desvaneció al mirar esa escena al frente mio, él no dejaba de reír y tomar la mano de aquella chica, vi como sus dedos arreglaban su cabello mientras hablaban...
