Tras la llegada de dos hermanos al pueblo Mystir Falls, desatan oscuros recuerdos sobre la realidad de este pueblo, poniendo en peligro a todos lo que la rodean.
Uno de los hermanos salvatores alocara los sentimientos de Sidney, consigo trayendo pr...
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La mañana llegó gris.
Sidney casi no había dormido. El silencio en la casa Lockwood era distinto ahora. No era calma. Era ausencia. Caminó directo a la habitación de Tyler y toco la puerta.
—Tyler...
Nada. La abrió. La cama estaba vacía. El clóset abierto. Su mochila no estaba.
El aire se le fue del pecho. Corrió escaleras abajo, buscando alguna señal. Una nota. Un mensaje. Algo.
Nada.
Solo el eco de lo que él había dicho la noche anterior. Puede que ya lo hayas hecho. Tomó sus llaves con manos temblorosas y salió de la casa.
Y allí estaba. Apoyada contra su auto.
Jules. Brazos cruzados. Sonrisa tranquila. Como si hubiera estado esperando exactamente ese momento.
Sidney se detuvo en seco.
El sol de la mañana hacía que todo pareciera demasiado normal para la rabia que le subía por dentro
Sidney se quedó inmóvil mientras Jules se dirigía a su auto.
—¿Dónde está? —repitió, la voz más baja, pero más peligrosa.
Jules se detuvo antes de abrir la puerta. Suspiró.
—Está aprendiendo quién es—.
Sidney sintió que el suelo se movía bajo sus pies.
—No lo arrastres a tu guerra—.
Jules se giró lentamente. Esta vez su expresión no era burlona. Era firme.
—No es mi guerra. Es la suya—Dio un paso hacia Sidney—Y también es la tuya.
El comentario la descolocó.
—No sabes de qué hablas—.
Jules la observó con una intensidad incómoda—Aún no eres licántropo—La palabra quedó suspendida entre ellas—Pero lo serás.
El corazón de Sidney dio un golpe seco.
—Está en tu sangre. En la de tu familia. En tu historia—Jules bajó la voz—Cuando actives la maldición... serás una de nosotros.
Sidney apretó la mandíbula—No hables como si supieras. No activare nada—.
Jules ladeó la cabeza.
—Eso crees ahora. Hasta que alguien te obligue. Hasta que alguien a quien ames esté en peligro—.
Silencio, porque sabia que era cierto. Ella si iba a activarla porque alguien que ama estaba en peligro. Pero no seria una de ellos. Jamas se uniría a Jules.
La loba dio un paso más, invadiendo su espacio.
—Cuando eso pase... no vas a pertenecer con ellos—No necesitó decir "vampiros"—Vas a pertenecer con los tuyos.