Capítulo 10

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-como que tú ya te sientes más cómoda con Alex ¿eh?- dijo. Me senté en el sofá de al lado. Subí los pies, haciéndome un ovillo en el sofá, le di un sorbo al té.


-mmm se puede decir que sí- respondí dándole otro sorbo -y tú y mi hermano ¿cómo van?


-preguntas como si lleváramos meses, tan solo fue ayer.


-lo de nosotros también ¡genio!, aunque, sabes es genial.


-mmm ¿el qué?


-que cumplimos aniversario juntas- dije encogiéndome de hombros.


-¡oh es verdad!, es guay- dijo sonriendo - ¿Monse?


-sip.


-necesito café en mi organismo pronto- nos miramos y reímos a la vez, Marie tiene un tipo de obsesión con el café, por no decir adicción.


-pues háztelo, ¿Marie Alvarado me está pidiendo permiso?- dije entre risas de modo sarcástico.


-mmm ya sabes cómo ahora soy tu cuñada- dijo levantándose y lanzándome un cojín del sofá.


-¡hay si tú!- le apunté riendo.


Me levanté. Encendí el estéreo y a todo el volumen "What I did for Love" de David Guetta feat Emeli Sandé, comenzó a sonar.


-wow- gritó Marie riendo.


Escuché unos golpes en la puerta. Bailé hasta llegar y cuando abrí se encontraba un disgustado Sebastián.


-¿y tus llaves?


-Marie ya está aquí ¿cierto?- Dijo cerrando la puerta y asomándose a la cocina.


-mm seee- dije un tanto dudosa.


-¿Cómo crees que entró?- Buen punto, yo no le abrí la puerta.


-mmm, buen punto- pero ya me encontraba sola junto a la puerta.


Unas risas se escucharon desde la cocina. Fui para ver la fuente de donde provenían, y allí estaba Marie contra el lavado en los brazos de Sebastián, riendo como una hiena.


Al comprender que no se percataban de que estaba observando, toqué el marco de la puerta y fingí un poco de tos. Al fin y al cabo, Marie hace unos minutos me interrumpió, ¡ja, karma!


-ups ¿acaso he interrumpido chicos?- pregunté entre risas.


Marie me volteó a ver, tratando de fingir enojo, pero ya la conozco muy bien, no soportamos más y las dos reímos.



Al anochecer Sebastián fue a dejar a Marie. Con mamá y papá en su habitación. Literalmente ¡la casa para mi solita!


Subí hasta mi habitación. Encendí el Ipod y lo conecté a los altavoces del computador, escogí mi lista de reproducción y por los altavoces se dejó oír "Sun Goes Down" de Robin Schulz y Jasmine Thompson. Me solté el cabello, afuera ropa, hola pijama. Comencé a hacer mímica, dando saltos y bailando por toda la habitación, simulando que el cepillo para el cabello era el micrófono, que mis almohadas eran el público. Luego pasó Firestone de Kyge Feat Conrad, I lived de One Republic.


Cuando la fatiga llegó a mí, caí rendida sobre la cama, y con una taza de té a mi lado, comencé a leer.


Iba por esa parte interesante, que Ana me había comentado, en donde Kathia se entera de que no puede estar con Christianno, por algo más que la rivalidad entre las familias. ¡Simplemente muerte lenta! ¿Cómo Alessandra nos puede provocar tantas emociones juntas?

I See Thousand StarsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora