La enfermera suspiró.
- ¿No me va a decir nada?
La enfermera revisó los papeles. Luego me volvió a mirar.
-Le voy a decir la verdad: la señorita Johnson no tiene muchas posibilidades de tener al bebé. Es pequeña y delgada. Según los informes, ayer sufrió una caída que pudo haber provocado el aborto -me miró severo-. La única forma de que su novia tenga a la criatura es mantenerse en reposo, comer bien y evitar totalmente el sexo, las preocupaciones y emociones fuertes.
Asentí.
- ¿Me ha entendido?
Volví a asentir.
-Le he aplicado un calmante para que duerma. Lo vital es que no se mueva demasiado. Su cuerpo podría rechazar al bebé.
Jadeé. Oh, no...
-Sé que la noticia que le traigo no es muy buena, pero piense que al menos no ha perdido al bebé -me señaló con el bolígrafo-. Debe usted encargarse de seguir al pie de la letra mis indicaciones. Es sumamente importante que tome ácido fólico y vitamina C ¿Me ha entendido?
Asentí.
-Los primeros tres meses son los más delicados. Tiene que permanecer en reposo lo más posible ¿Me he explicado?
Asentí.
- ¿Todo lo que hará es asentir?
Negué con la cabeza y ella me fulminó con la mirada. Me encogí de hombros.
-Perdón. Estoy tratando de recordar todo ¿Para cuándo la podrán dejar salir?
-La dejaremos esta noche en observación, para estar seguros de que ninguno de los dos corre peligro.
- ¿Me puedo quedar toda la noche con ella?
La enfermera asintió.
-No olvide mis indicaciones -asentí-. Venga, lo llevaré a la habitación.
La enfermera me llevó hasta los ascensores. Subimos al piso 4, doblamos a la derecha, luego a la izquierda, seguimos un pasillo corto, doblamos otra vez a la derecha y me indicó con la mano la habitación 417 a la izquierda.
-Gracias -dije.
Entré a la habitación. Hacía frio como el demonio, pero la habitación estaba limpia. __________ estaba en la segunda cama. En la primera había una niña y su madre dormidas. Caminé sin hacer ruido. Me senté a su lado y tomé su mano con cuidado. La besé y comencé a cantarle en voz baja. Minutos más tarde vi cómo se movía sobre la cama. Le pasé la mano por el pelo para tranquilizarla.
-Tranquila, nena...
_________ abrió los ojos de golpe. Se le veían cansados y llorosos...
-Jus...el...ay...oh
-Sh, tranquila. Todo va a estar bien.
__________ sollozó.
- ¿Lo perdí? No, ay....Dime que...
-No, nena. No lo perdiste. El bebé está bien. Bueno, más o menos.
- ¿Cómo que más o menos? ¿Qué tiene?
-Hay complicaciones con el embarazo, nena. Es que eres muy pequeña y delgada. Tu cuerpo podría...podría rechazar al bebé.
__________ chilló.
-Eh, nena. Tranquila -le besé el pelo-. Tú y el bebé están bien. Ya la enfermera me dijo que teníamos que hacer. Voy a cuidar de ti, nena -besé su mejilla-. Te vas a poner bien, el bebé nacerá, nos vamos a casar, nos iremos de luna de miel, regresaremos y el mundo entero va a envidiarnos eternamente porque vamos a ser felices.
_________ sonrió.
- ¿Estás seguro?
-Sí.
- ¿Me lo prometes?
-Te lo juro.
- ¿Ya nadie va a intentar separarnos?
-Nadie, nena. Nadie.
DEN ME GUSTA, POR FAVOR.
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