Living on the edge.

2.1K 94 16
                                        

Capitulo 17 Living on the edge.

-Creo que esto es todo por esta noche- dijo Theo Nott para romper el molesto silencio que se había apoderado de la estancia.

Absolutamente nadie le hizo caso.

El monumental hombre se sentó con desparpajo en su silla y volvió a concentrar su interés en su vaso lleno de brandy. Estaba tratando de disipar un poco el pesado ambiente, para no incomodar a la chica mas de lo que estaba, pero si los dos Malfoy´s querían terminar su discusión a los golpes, ni modo, allá ellos.

-Nott, ni se te ocurra meterte en esto- siseo Draco Malfoy apoyando una mano en el hombro de Scorpius, este le rehúyo el contacto con violencia.

-Hay una dama presente, por si lo olvidaste- contesto Theo Nott con toda la calma del mundo. Se miro la mano derecha por un momento y la cerro. Aun después de todos esos años, sentía que algo maligno todavía estaba allí. Algo con poder- Contrólense por Merlín.

-Cállate- gruño Draco Malfoy, intentando de nuevo tocar a su hijo, Scorpius retrocedió.

Scor estaba todavía parado frente a su padre y Rose miraba alternativamente a uno y a otro con algo de perplejidad. Scorpius tenia un carácter bastante tranquilo, era un joven taciturno y reflexivo, aunque de vez en cuando algo malcriado, de hecho esa personalidad tan apacible era una de las cosas que mas le había atraído de él, se tomaba las cosas con calma, mientras ella rebozaba de energía dispuesta a comerse el mundo en uno de sus arrebatos. Ellos eran como el ying y el yang, de alguna forma se complementaban. Ciertamente para molestar a Scorpius había que meter el dedo bien profundo en la llaga, a ella le constaba. Y en ese momento, Draco Malfoy había conseguido alterarle los nervios a su hijo.

-Padre esto no ha terminado aquí- la voz de Scorpius sonaba tensa. Rose lo oyó y enseguida dio un respingo, esa faceta de Scorpius, la parte Malfoy de su personalidad no era algo de lo que ella disfrutase ciertamente. El chico rubio miro con fiereza a su padre, clavo sus ojos metálicos en él y agrego para que no hubiese ninguna duda- todavía tienes mucho que explicar en lo referente a mi madre.

-Seguiremos mañana temprano a solas, tú y yo- dijo Draco Malfoy saliendo intempestivamente de la estancia. Estaba huyendo como un cobarde y lo sabia, pero si había una persona a la cual no quería enfrentarse en ese momento, era a su propio hijo. Amaba al desgraciado mocoso como a nadie y sabía que lo había herido. Al parecer meter la pata con la gente que quería era una constante en su vida. Solo se detuvo en el marco de la puerta para agregar- Rose, Scorpius te conducirá a la habitación de huéspedes. Nott, te quiero fuera de mi casa en cinco segundos, tengo que recuperar mis fosas nasales de tu tufo a alcohol para poder soportarte mañana. Te espero aquí a las nueve- los dos hombres se atravesaron con la mirada. Rose dio un respingo, jamás había sido testigo de un odio tan corrosivo entre dos personas.

-Como tú ordenes, Principito- contesto Theo desafiante enseñándole los dientes a Draco en una sonrisa sardónica que era mas una mueca de desprecio que cualquier otra cosa, mientras tanto acariciaba lentamente su varita mágica, como si la estuviese consintiendo antes de disponerse a usarla.

Después de escucharlo, Draco Malfoy lanzo una palabrota y salio del lugar dando un portazo. Theo miro divertido la puerta y siguió tomando brandy, en lugar de irse del sitio, se acomodo más aún en la poltrona y apoyo una pierna en una mesita de noche. Literalmente le sabía a mierda cualquier cosa proveniente de Malfoy y más si se trataba de una orden. Theo Nott no recibía órdenes de nadie, punto y aparte.

-Voy a matarlo- dijo Scorpius con furia, caminando de un lado a otro en la gran estancia. Vestía un jean y una camiseta, lucia como cualquier chico de veinte años, si bien era muy parecido a Draco, también tenia un aire a su madre, sobre todo en sus gestos, se llevo ambas manos a sus sienes- voy a matarlo con mis propias manos.

UN HUECO EN MI ALMAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora