Happy Birthday to me

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Capítulo 33

Me desperté sintiendo algo diferente, se filtraban algunos débiles rayos de sol a través de las cortinas y podía escuchar el leve sonido de la respiración de Ronnie a mi lado. Me levanté lo más silencioso posible y tomé mi teléfono.

8:45 A.M.

Gruñí un poco, no podría volver a dormir. De mi armario saque un chaleco de Ian lo suficientemente grande para cubrir mis muslos y subí los calcetines de lana que tenía hasta mis rodillas ya que estábamos prontos para el invierno y Londres era un maldito congelador. Cámara y audífonos en mano abrí la ventana de mi habitación y salí al balcón.

Mi nariz de seguro estaba roja debido al frío pero definitivamente valía la pena. A pesar de vivir en un lugar residencial el amanecer era hermoso, no se comparaba con California, pero tenía una belleza distinta. La música sonaba en modo aleatorio en mis oídos y yo no podía estar más relajada mientras terminaba mi cigarrillo. Un par de fotos más tarde escucho voces desde mi habitación ¿cantando?

-¿Dónde está...?

-¿Mm?

-Ronnie joder, despierta.

Bajé las escaleras despacio y mire de reojo a través de la ventana. Papá, Ian y Charly, todos con sus pijamas, sostenían una gran bandeja llena de comida y un pequeño pedazo de algo con un par de velas encendidas en él. Charly movió la mirada por toda la habitación hasta que me vio y no fui lo suficientemente rápida para ocultarme.

La ventana se abrió y su pequeño cuerpo se envolvió al mío.

-¡Feliz cumpleaños!

(...)

-¡No puedo creer que ya tengas dieciocho!

- Y yo no puedo creer que lo haya olvidado, ¿recuerdas que en California hablábamos siempre de este día?

-¡Claro que sí! Tendríamos la mejor fiesta de todos los tiempos, alcohol, música y chicos por montones.

Suspiré nostálgica y termine de vestirme. Habíamos tomado desayuno en familia en mi habitación pero mi padre debía ir a trabajar y hoy era miércoles por lo que debía ir a la escuela.

Debía, esa era la cuestión.

-¡No quiero ir!-puse un puchero lo más adorable posible pero ella negaba con la cabeza.

-Tienes ese estúpido examen Sim, es mejor hacerlo hoy que tener que quedarse un día hasta la hora del demonio. Además terminas el examen y luego te escapas y vienes aquí.

-Te odio

-Me amas-. Le saqué la lengua infantil mente, ella sólo rió y se cubrió de nuevo con mis mantas.

Terminé de colocar la máscara de pestañas cuando la puerta se abre de golpe.

-¡Sorpresa!

Tres grandes y pesados cuerpos cayeron sobre mí en un segundo, algo si como un abrazo de oso mutante.

-No...respiro

-Muévanse idiotas-. Brooke los empujó a cada uno para luego darme la mano y ayudarme.- ¡Feliz cumpleaños!

Ella se había convertido en una persona importante para mí, tener a Ro a la distancia fue difícil pero Brooke me ayudó a sobrellevarlo. Ambas teníamos ese humor de mierda que alejaba a las personas, pero entre nosotras era reconfortante. Había llegado a sentir cariño por ella y por el resto de los idiotas.

Self-destructionHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora