Capítulo 27
-¿Era necesario que te acompañara?
Bufé como por tercera vez dentro de la última hora pero el maldito de mi hermano seguía ignorándome mientras se probaba disfraz por disfraz. Esta noche era Halloween y una de las chicas de la escuela había decidido realizar una fiesta de disfraces.
Yo estaba decidida en quedarme en casa y darle dulces a los niños que pasaran por ella pero el muy insistente de mi hermano me había convencido de ir y por ello estábamos aquí comprando disfraces para ambos.
-Tú deberías estar buscando un disfraz idiota- tomé el primero que encontré, uno de enfermera sexy y se lo lanzé a la cara.
-¡Listo!
-No usarías eso-me fulminó con la mirada.
-No me pongas a prueba Ian, porque sabes que lo haré-nos miramos el uno al otro sin pestañear, retándonos. Odiaba cuando él se ponía tan terco e insoportable.
-¿Sabes Ian? Ese no es tu color hermano- Max llegó riendo por ver a Ian con el diminuto traje cerca de su cuerpo como si estuviera midiéndoselo.- Aunque, Sim, yo creo que te quedaría a la perfección.
Lo fulminé con la mirada y le saqué la lengua infantilmente.
-El día en que me veas usar algo así, sería el Apocalipsis.
Levantó las manos en señal de inocencia.- Yo solo decía.
Me levanté del asiento y comencé a buscar disfraces que podría usar. Tomé uno del colgador a mi izquierda y lo rechacé de inmediato, de gatúbela jamás, luego pasé a una sección donde cada uno de ellos parecía hecho para una película porno. Desde trajes de limpieza, conejas, santa claus e incluso colegiala.
¡No me jodan!
-¿Puedo ayudarte?
Un chico de como veinte años se acercó a mi, de seguro había visto mi cara de espanto y desesperación.
-¿Hay algún disfraz que no me haga parecer como una puta?-él soltó una pequeña risa y me indicó con la cabeza para que lo siguiera.
-¿Qué es lo que estás buscando exáctamente?
-En realidad no tengo idea, me arrastraron a esta fiesta-me encogí de hombros y observé bien al chico. Era más alto que yo, con el cabello castaño y ojos color miel, bastante atractivo para decir la verdad.- ¿Y tú?
-¿Yo qué?- él revisó un par de estantes y tomó un par para tenerlos en su brazo mientas seguía recorriendo.
-¿Harás algo esta noche? Debe ser muy fácil conseguir un disfraz dado que trabajas aquí.
-Buena en realidad no tenía planeado hacer nada-lo miré un poco sorprendida.- Y la tienda es de mi tío que por cierto sólo me soporta aquí porque mi madre se lo rogó.
-Valla, eso es una mierda.
-La peor de todas-ambos reímos- por cierto ¿cómo te llamas?
-Simone- tomé su mano y la estreché con una sonrisa.
-Jace-abrí los ojos sonrojada- Si, como el chico de cazadores de sombras.
Jace Wayland, como te amo.
-Bueno Simone aquí están los disfrazes que creo que te gustarán, no hay nada demasiado prostituto pero tampoco algo como de una monja o hada- el chico adivinó mis gustos a la perfección.
Me mostró donde estaban los probadores y con las manos llenas comencé la tortura.
Salí con el primer elegido, de pirata. Una blusa blanca que mostraba ambos hombros junto con una faja roja que hacía que mis pechos llegaran hasta el cuello y una falda larga café que tenía un corte en el muslo. Jace estaba en su teléfono esperando sentado y levantó la vista al verme.
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Self-destruction
ActionAhora, en estos momentos me pregunto ¿Que estoy haciendo conmigo misma? ¿Que pasa con la chica fuerte que todo lo aguantaba? ¿Que pasa? ¿Donde está? Hasta hace unos meses atrás me veía disfrutando la vida como nadie, escalando la montaña y logrando...
