¿Noche desenfrenada?

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Capítulo 28

Mi cabeza palpitaba como nunca.

Abrí los ojos y la habitación dio vueltas a mi alrededor. No volvería a beber tanto la próxima vez.

Luego de un par de respiraciones profundas giré en la cama sin problema, pero no esperaba chocar una espalda desnuda a mi lado.

Joder

Quedé paralizada, no quería moverme para no despertar a quien fuera pero también debía saber quien era. Levanté la sábana y si, estaba en ropa interior al igual que él. Intenté recordar algo que me diera indicios que lo que había sucedido pero luego del juego de la botella mi mente estaba distorsionada.

Dios, el beso.

Maldito beso, maldito Logan por ser un gran besador, y maldita sea mi persona por estar ebria y drogada en ese momento.

Abrí y cerré los ojos varias veces tratando de que la persona a mi lado desapareciera por arte de magia, pero mis deseos no eran concedidos. ¿Quién jodidos era? ¿Si era un desconocido? Por favor que haya usado cordón por lo menos.

Él se removió en la cama y soltó un pequeño bostezo anunciando que estaba despertando, cerré los ojos haciéndome la dormida. Sentí su cuerpo girar en la cama y un brazo pasar por mi cintura apegándome más a él, su respiración hacia que unos pequeños mechones de mi cabello se movieran provocando cosquillas en mi nariz.

Por favor no se te ocurra estornudar ahora.

Abrí un ojo para poder observar a el susodicho, pero no tenía pensado que podría estar mirándome. Maldición, me había atrapado.

-Hola-susurró.

-¿Logan?

¡¿Me había acostado con Logan?!

-No claro que no, soy su hermano gemelo Alex-rodó los ojos de buen humor y se levantó de la cama con pereza.

Tape mi cuerpo con la sábana con algo de vergüenza -algo fuera de lo normal- y lo observé caminar al baño con tan solo sus bóxer, que por cierto lo hacían ver algo deseable.

-¿Que mierda pasó ayer?- dejé caer mi cabeza en la almohada -una muy mala idea que hizo a mi cerebro palpitar y las náuseas aparecer- y forcé mi mente para tratar de recordar. Una puntada en ella me hizo soltar un quejido lastimoso, maldita resaca.

Luego de varios minutos en que me compadecía de mi estupidez, el agua de la ducha dejó de correr y la puerta se abrió. Logan salió con sólo una toalla amarrada en la cadera y una nube de vapor acompañándolo. Pequeñas gotas estaban por todo su cuerpo, y yo, probablemente babeando por semejante imagen.

-¿Donde estoy?

-En mi departamento- entró en otra puerta y a los pocos segundo después salió completamente vestido-. Ten, toma esto.

Me entregó una pequeña pastilla junto con un vaso de agua.

-Gracias.

-Iré a preparar algo para desayunar, puedes ducharte y sacar algo de mi armario-. Me dio una pequeña sonrisa y se fue.

¿Esto de verdad está pasando?

Me levanté aturdida y mire alrededor en busca de signos de alguna noche desenfrenada, no habían ni almohadas tiradas y la cama parecía estar deshecha pero lo normal, como si dos personas hubieran dormido ahí.

Además mi cuerpo no estaba adolorido ni nada por el estilo, quizás sólo habíamos dormido.

Sólo quizás.

Self-destructionHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora