Anthony me ha llevado a casa después de los exámenes, aun estoy un poco adolorida por la punción y mis piernas hormiguean, sin embargo él me ha dicho que estará al pendiente, Sora quedó de llegar en unos minutos.
- Porcelana, mañana no podré pasar el día contigo, debo... ir a ver cómo está mamá, papá lleva meses sin decirme nada de ella... - daba vueltas en mi habitación.
- ¿Qué te agobia Cielo? - pregunto.
- No la veo desde el año pasado, la última vez que fui trató de herirme con un bolígrafo... está loca... - se ha detenido frente al espejo, peina un poco su cabello lila y me dirige la mirada, está triste, demasiado triste.
- Vamos juntas, luego vamos a la Caja de Nostalgias, hay que trabajar mañana.
- El Sr. Inglés dijo que guardaras reposo Porcelana.
- Y lo haré, estaré todo el tiempo sentada viendo cómo fotografías gente, pierde cuidado, si sucede algo le envío un texto, me dio su número personal.
- Es mi impresión... o ¿te gusta ese caballero? - siento mis mejillas arder, me cubro el rostro antes de que lo note.
- Hace calor, creo que usaré vestido.
**
El taxi se ha ido, nos ha dejado frente a un sanatorio de aspecto perturbador, Bovair Asylum, rodeado con rejas de seguridad de color blanco, jardines llenos de margaritas y lirios, un único edificio de tal vez diez pisos con múltiples ventanitas.
Sora camina frente a mí halando mi mano, está acelerada e inquieta, al llegar a la recepción dejamos nuestras identificaciones, nos han puesto unas etiquetas en la ropa 'Visitante - Sano', mientras más nos adentramos más me siento en una loca película de terror, mis rodillas tiemblan, Sora sin embargo no aparta sus ojos de las habitaciones.
- Es en el séptimo piso, volteando por el pasillo a la izquierda... Lleva en esa habitación toda su vida - acaricio su mejilla y esboza una sonrisa de tranquilidad - gracias por venir Porcelana, no podría haberlo hecho sola, tu me das paz.
- No exageres, vas a ver a tu mamá y luego saldremos, no es mucho lío - tal vez para mí no lo era, pero sin duda no había manera de que yo lograra entender su situación, según había leído la esquizofrenia podía llegar a ser una enfermedad en verdad peligrosa - ¿aquí es?
- Sí...
Al asomarnos una enfermera nos invita a pasar, la señora de cabello rubio no se levanta del suelo, continúa mirando la esquina de la pared. La enfermera sale, no sin antes hacerme una advertencia, me ha dado un botón de emergencia.
- Mamá... Soy Sora - la señora se levanta lentamente y dirige su mirada hacia ella luego hacia mí - ella es mi amiga, no te preocupes, está bien.
- Finalmente viniste... - contesta, no aparta sus ojos de mí - no me gusta lo que le has hecho a tu cabello, ese era el color de las flores de mi matrimonio, lilas... ¡Vienes aquí a hacerme recordar lo infeliz que soy! - el grito resuena por toda la habitación, se me ha enchinado la piel, ahora sus ojos están con Sora.
- Mamá, vine a verte, por favor... Me haces mucha falta, quiero saber si ya puedes salir... La vida con papá ha sido un asco...
- Ya estoy curada mi princesa, ven aquí - de repente se torna amorosa, ha abrazado a Sora y juntas se han fundido en llanto, una escena que jamás podría olvidar - te amo hermosa mía, pero... Por tu culpa estoy aquí.
- ¿Qué dices?
- ¡Por tu jodido nacimiento! - ha empujado a Sora contra la puerta, voy hacia ella para levantarla - tu padre me amaba antes de que nacieras, pero cuando llegaste se fijó más en ti y me echó, tú me lo quitaste, ¡Eres una puta!
- Cielo vámonos de aquí - le digo temerosa.
- ¡No! - me contesta - mamá hablas de su amante, yo soy tu hija, Sora... Mirame, mami...
- ¡Eres un fenómeno, vete de aquí ave de mal agüero! ¡Vete!
La enfermera ha llegado con dos hombres y una camisa de fuerza, la sujetan por los hombros y le inyectan un sedante.
**
Son las ocho, aun no hemos abierto la Caja de Nostalgias, creo que no vamos a trabajar hoy...
ESTÁS LEYENDO
Ideas de Porcelana
Short StoryTienes que aprender a amar la vida, incluso cuando es amarga y efímera, no sabes en qué momento todo se pueda ver reducido a nada. Las cosas van tomando forma... Todo depende de la perspectiva con la que se vea. Hasta la Porcelana más antigua y más...
