III

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"¿Qué haces?" Connor estaba sentado sobre su ventana, mirando algún punto fijo del oscuro cielo cuando Troye salió del baño.

"me gusta prestarle atención a las estrellas" el menor asintió anqué Connor no pudo verlo y sin decir más, apago la lámpara y se acostó, fingiendo dormir hasta que oyó un momento después como Connor se acomodaba en su sofá.

(...)

Varias hojas estaban esparcidas sobre el escritorio de su habitación. Las agujillas del reloj marcaban pasadas las seis de la mañana y él no había pegado ni un solo ojo en lo que resto de la noche.

Connor había dormido toda la noche en el sofá, sin rastro de algún insomnio y una leve envidia creció en su interior. No recordaba cuando fue la última vez que pudo dormir tan tranquilamente una noche por completo.

Su mano dolía. El agarre sobre el lápiz cada vez era más fuerte y dolía.

Las líneas sobre las hojas eran desprolijas pero firmes, había miles de cosas en ellas y a la vez nada.

El sonido de unos pasos acercarse lo alertaron a tiempo como para juntar todas sus hojas y ocultarlas dentro de su carpeta. No tenía nada que mostrar, nada que Connor debía ver.

"buen día" murmuro el mayor. Troye le dedico una mirada rápida, observando que ya estaba totalmente listo para partir.

No devolvió el saludo, simplemente camino hacia su habitación, haciendo su cama, ignorando por completo el chico dentro de la habitación.

"eh... muchas gracias" susurro Connor cerrando la puerta tras él luego. Dejándolo en completa soledad.

Solo fue un acto de caridad, solo eso y ahora se estaba arrepintiendo porque ese muchacho de ojos verdes había conocido su propiedad, todo lo que él tenía y de donde no quisiera salir.

"¿Por qué no has asistido a clases? ¿Estas enfermo?" Kali apareció en su habitación pasado el mediodía. Había dormido algunas horas durante la mañana, contando que el resto del tiempo su mirada estaba fija en algún punto de su habitación.

No estaba de ánimos, no tenía simplemente ganas de salir y sentirse afligido de todas esas personas a su alrededor.

"No tenía ganas"

"Una razón más creíble..." tarareo acercándose a él

"No la hay"

Y una vez más, Kali salió de su habitación sin siquiera insistir, solo dejándolo allí con su mente retorcida, dejando en claro lo poco que podía llegar a importarle.

Y así fue como ella desapareció por algunos días, Troye falto nuevamente al día siguiente y ella quizás no lo noto.

"Creí que no vendrías" volver asistir a clases era un sacrificio demasiado grande, pero necesario. Quería terminar su carrera y no volver a esa maldita universidad.

No respondió al comentario de su prima, solo camino junto a ella hasta la biblioteca, aunque fue algo extraño ver que ella fuese allí.

Como era de saber, la bibliotecaria le brindo una sonrisa amable apenas puso un pie en el salón. Llevaba días sin ir y al parecer, la anciana lo había notado.

Intentaba concentrar su mente en las líneas frente a sus ojos, pero la mirada de Kali sobre él lo ponía un tanto nervioso.

No quería preguntar porque realmente lo miraba de esa manera, porque quizás no soportaría la respuesta.

Estaba a punto de rendirse a leer cuando su prima se levantó de su asiento, estableciendo conversación con alguien más.

"Siento la tardanza..." esa voz, esa maldita voz.

Iris → TronnorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora