Alessandra Kuznetsov es una chica de 19 años de edad, quien le encanta estudiar y día a día lucha por conseguir una beca para ir a Harvard ella Se encuentra estudiando filosofía y muy poco desea saber del amor, en el pasado se había enamorado de un...
Después de que escuche aquella canción me hacía preguntas a mi misma ¿será que si es lo correcto?¿estará bien que me arriesgue? Sea como sea, ese hombre el cual aún vestía su uniforme de gala me miraba y sus ojos abrillantado de tanto llorar me hicieron tomar una decisión.
-Alex, hagas lo que hagas, yo siempre estaré a tu lado.
Me puse de pie y camine hacia el dándole mi mano y una sonrisa.
-siento haberte echo sufrir reina.
-ya, no pasa nada, dejemos esto en el pasado y empecemos nuevamente.
Alex se levantó de la cama y me abrazo, ya extrañaba esos abrazos, duramos al rededor de 2 minutos abrazados y nos sentamos en la cama.
-creo que no podría imaginar un día sin que tu no estés. Le dije
-a mi el mundo se me vino al suelo, ¿porqué no me dijiste que venías?
-porque quería darte una sorpresa.
-y la sorpresa te la llevaste tu, lo siento.
-no importa, ya eso no tiene importancia, te amo Alex y voy arriesgarme una vez más contigo.
-gracias amor, ahora si sin mentiras.
-Alex, tienes un gran amigo y una suegra que te quiere.
-lo se, no esperaba esto de Jean, ¿y porque dices que mi suegra me quiere?
-ella me mando a buscarte.
-jejeje, no había tenido oportunidad de decirte que hermosa estas.
-gracias, tu también muy guapo.
-¿quieres ir a cenar conmigo?
-claro que si ¿porqué no?
-entonces déjame me ducho y me cambio de ropa.
-esta bien, como ordene mi teniente.
Narra Alex
Esa palabra "como ordene mi teniente" me llenaba de alegría porque venía de ella, ella ya sabía la verdad sobre mi trabajo y eso me ponía muy feliz.
Se veía muy hermosa, ese vestido negro con adornos dorados lucían con su largo cabello y sus ojos tan hermosos, esta mujer tenía todo lo que yo busca y pensar que por poco y la pierdo, pensaba en todo ello mientras me daba una ducha, por otro lado estaba Jean quien se había lucido con tan gran detalle, no pensé que el hiciera esto por mi
Después de una corta ducha salgo y me visto quedando a la altura de tan semejante dama que me acompañaba esta noche
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Narró yo
Después de media hora sale Alex envuelto en una toalla negra, me mira y sonríe todo esto parecía un sueño, ya no era Alex el empresario si no Alex el militar, si ese militar que me quitaba el sueño, después de otra media hora ya estaba listo y quede sorprendida al verlo, se veía tan guapo.
-que guapo estas.
-tenía que estar a tu misma altura.
-jajajaja
-¿vamos?
-si claro
Salimos de aquella habitación y nos dirigimos hacia la sala y allí estaba Jean.
-ya se reconciliaron por lo que veo. Dijo Jean
-si ya, muchas gracias por lo que hiciste curso. Dijo Alex
-no fue nada, ¿y a donde van?
-vamos a cenar.
-me traen algo. Dijo Jean
-claro que si. Dijo Alex
Salimos de allí directo hacía el auto de Alex, me abrió la puerta del copiloto y me miraba muy feliz, ya estando dentro del auto coloca una canción muy hermosa
Nos dirigimos hacia un restaurante muy lujoso, en el cual nos ofrecieron un plato a la carta llamado Caviar Caspian Kaluga estaba totalmente delicioso más un CHAMPAGNE PERNOD-RICARD.
Terminamos de cenar y Alex llamo al mesero para pedirle la cuenta su valor sobre paso el millón de pesos, ¿pero como no? Si los platos a la carta cada uno tenía un valor de $400.000 pesos más la champagne que era carísima, y Alex sólo deslizó su tarjeta de crédito y listo.
Salimos de aquel hermoso lugar y fuimos a bailar a una discoteca llamada theatron, su entrada tenía un valor de $546.000 tomamos whisky y bailamos
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Alex es todo un caballero, me quedo sin palabras me trataba como si yo fuera una princesa. Y si lo era "Yo era su princesa" Estuvimos hasta la 1:00 AM en aquel lugar.
-¿á donde iremos?
-iremos a casa de Jean.
-esta bien. Sonreí
Después de una hora llegamos a casa de Jean y el estaba mirando una película, le entregamos la cena que Alex le había comprado y nos dirigimos hacia la habitación de Alex.
Entramos y colocamos música a bajo volumen, nos tumbamos en la cama, quite mis tacones y le envíe un whatsapp a mi mamá diciéndole que ya todo estaba bien, y que me quedaría con Alex
Sonaba esta canción que hacía mucho tiempo no escuchaba
Y comencé a sentir sus besos sobre mi cuello, esa noche volvimos a tener intimidad y me sentí muy bien. Una vez más tenía una relación con un militar, pero no cualquier militar. Este valía la pena.