Buenos días

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Esta Mañana apenas abrí mis ojos, Di gracias a Dios por un nuevo día, luego aproveche que mi amor estaba aún dormidito para subir a mi habitación, darme una ducha, vestirme super linda. Y prepararle un rico desayuno.

Narra Alex

Esta Mañana me he despertado un poco confundido, no recordaba donde estaba, hasta que mire hacia la pared y vi una foto de mi enana, ¡no! No creas que es enana, sólo que para mi altura ella era enana.

Yo mido un metro con setenta y cinco y ella un metro con sesenta y nueve.

Era realmente hermosa, tes trigueña, cabello negro un poco largo, ojos verdes marinos, buen cuerpo y una sonrisa perfecta.

Mientras volvía a la realidad, me pregunté. ¿ dónde estará? Bueno mientras ella llega llamaré a mi mamá.

-buenos días mamá

- ¡hijo, buenos días! ¿ cómo te fue?

- bien madre, sabes es una chica espectacular.

- ¿ en serio?

- si mamá, ayer la pasamos juntos todo el día, y en la noche vimos una película y sabes que pasó.

-¿que?

- me quedé dormido en el sofá, y ella me colocó una almohada y una sábana mamá.

- que tierna, Alex no te dio pena quedarte en su casa la primera vez.

- pues, no sólo desperté asustado, no acostumbro a dormir fuera de casa. Reí

- si mi amor.

- madre hablamos después, me traen desayuno.

- ¿ella?

- si.

- bueno hijo saludamela.

-bueno madre. Chao

-Chao mi amor.

La observó, esta hermosa, tenía puesto un vestido color rosado estraple, unos tenis blancos con rosado, cabello suelto y esa sonrisa divina.

-buenos días mi amor. ¿cómo pasaste la noche?

- bien mi reina. Le digo mientras coloca el desayuno en la mesa.

- que bien bebé, anoche hacia frío así que decidí colocarte una sábana y dormí a tu lado.

- ¿ a mi lado?

-si amor, coloque una colchoneta a tu lado y dormí junto a ti.

Mi corazón pálpito fuertemente.

- gracias, eres muy tierna.

Me invita a la mesa a desayunar y se veía rico. Eran huevos, con pan tostado, unas frutas al lado, y jugó de naranja. Todo bien organizado y con una nota que decía, ¡buenos días mi dormilón!

No pude evitar sonrojarme y sonreír.

- ¿lo has preparado tú?

- claro que si mi amor, con mucho cariño.

Desayunamos y mientras desayunabamos hablábamos de que haríamos en el día de hoy. Así que decidimos ir a pasear a una hacienda, pues tocaba pagar la alquilada, así que la alquile por tres días, y decidimos que iríamos todos.

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Un Milagro De Dios (EDITANDO)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora