Alessandra Kuznetsov es una chica de 19 años de edad, quien le encanta estudiar y día a día lucha por conseguir una beca para ir a Harvard ella Se encuentra estudiando filosofía y muy poco desea saber del amor, en el pasado se había enamorado de un...
Esta Mañana apenas abrí mis ojos, Di gracias a Dios por un nuevo día, luego aproveche que mi amor estaba aún dormidito para subir a mi habitación, darme una ducha, vestirme super linda. Y prepararle un rico desayuno.
Narra Alex
Esta Mañana me he despertado un poco confundido, no recordaba donde estaba, hasta que mire hacia la pared y vi una foto de mi enana, ¡no! No creas que es enana, sólo que para mi altura ella era enana.
Yo mido un metro con setenta y cinco y ella un metro con sesenta y nueve.
Era realmente hermosa, tes trigueña, cabello negro un poco largo, ojos verdes marinos, buen cuerpo y una sonrisa perfecta.
Mientras volvía a la realidad, me pregunté. ¿ dónde estará? Bueno mientras ella llega llamaré a mi mamá.
-buenos días mamá
- ¡hijo, buenos días! ¿ cómo te fue?
- bien madre, sabes es una chica espectacular.
- ¿ en serio?
- si mamá, ayer la pasamos juntos todo el día, y en la noche vimos una película y sabes que pasó.
-¿que?
- me quedé dormido en el sofá, y ella me colocó una almohada y una sábana mamá.
- que tierna, Alex no te dio pena quedarte en su casa la primera vez.
- pues, no sólo desperté asustado, no acostumbro a dormir fuera de casa. Reí
- si mi amor.
- madre hablamos después, me traen desayuno.
- ¿ella?
- si.
- bueno hijo saludamela.
-bueno madre. Chao
-Chao mi amor.
La observó, esta hermosa, tenía puesto un vestido color rosado estraple, unos tenis blancos con rosado, cabello suelto y esa sonrisa divina.
-buenos días mi amor. ¿cómo pasaste la noche?
- bien mi reina. Le digo mientras coloca el desayuno en la mesa.
- que bien bebé, anoche hacia frío así que decidí colocarte una sábana y dormí a tu lado.
- ¿ a mi lado?
-si amor, coloque una colchoneta a tu lado y dormí junto a ti.
Mi corazón pálpito fuertemente.
- gracias, eres muy tierna.
Me invita a la mesa a desayunar y se veía rico. Eran huevos, con pan tostado, unas frutas al lado, y jugó de naranja. Todo bien organizado y con una nota que decía, ¡buenos días mi dormilón!
No pude evitar sonrojarme y sonreír.
- ¿lo has preparado tú?
- claro que si mi amor, con mucho cariño.
Desayunamos y mientras desayunabamos hablábamos de que haríamos en el día de hoy. Así que decidimos ir a pasear a una hacienda, pues tocaba pagar la alquilada, así que la alquile por tres días, y decidimos que iríamos todos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.