Sungmin abrió los ojos recordando que su vida ahora sería normal de nuevo, en realidad quería que Kyuhyun lo valorara más y sin esperarlo consiguió además de confianza una relación matrimonial más fuerte que sin duda ahora no se derrumbaría con cualquier problema.
Claro está que era consciente de que siempre habría obstáculos que pondrían su amor a prueba pero el rubio creía que si estaban juntos sería más fácil superar las dificultades.
Y ahora estaba su bebe, acarició su abdomen con ternura conmemorando la primera vez en que su bebe dio la primera patada. Se sonrojo cuando recordó lo que estaba haciendo en aquel momento tan especial, tal vez, la criatura sintió lo feliz que estaba de volver a ver al castaño y quiso hacerle saber que también le había extrañado.
A pesar de ser unos padres primerizos estaban seguros que tratarían de ser los mejores.
Estaba a poco tiempo de conocer el sexo del bebe, no le importaba lo que fuera mientras estuviera saludable, aun así, quería que ese momento llegara para poder avanzar con la decoración de su cuarto, elegir entre el rosa o el azul y comprar un sinfín de ropa y juguetes. Estaba seguro que Kyuhyun enloquecería con la tarjeta de crédito pero no le molestaba ya que la inversión seria para la segunda persona más importante.
Escucho una vez decir que el momento del nacimiento era como volverse a enamorar, el proceso de cesaría era complicado ya que no sentías tu cuerpo pero una vez lo vieras a los ojos explotarías de felicidad y sonreirías como idiota.
Solo cinco meses para llegar a ese punto. El tiempo pasaba demasiado rápido, sobre todo si era al lado de su esposo.
Kyuhyun le acaricio la espalda aun dormido y lo abrazo acercándolo hacia su cuerpo, Min rio por lo bajo mientras recordaba que estaba desnudo por sugerencia de su pareja y que su noche de mimos paso a ser algo más, luego de unos cuantos besos profundos.
No le molestaba que Kyu le hiciera el amor, solo que debía recordar lo que Siwon le había dicho sobre tener relaciones sexuales de manera seguida. Aun no era seguro que su embarazo estuviera del todo bien y era hora de volver a cuidarlo.
- Amor ¿no iras a trabajar?-pregunto con voz dulce mientras lo sentía sonreír
- Cinco minutos mas
- Es tarde, creo que mi suegro de va a enojar conmigo si sabe que soy la razón por la que no estas cumpliendo con tus deberes
- Papa me entiende, él ha discutido mil veces con mi madre
- Pero ya no estamos discutiendo, lo mejor es que me dejes vestir y prepararte el desayuno mientras tomas una ducha
- ¿Y si la tomamos juntos?
- Kyu
- Ya sabes, para ahorrar agua y todo eso
- Eres terrible-le lanzo una almohada con delicadeza saliéndose de su abrazo-tu eres el que dice que debo tener calma ¿Quién es el insaciable ahora?
- Es tu culpa
- ¿Mi culpa?-se colocó una bata y camino hacia la salida
- Me privaste de mis privilegios de esposo durante mucho tiempo
- Fueron solo tres días Kyuhyun
- Es demasiado, sabes que estoy acostumbrado a dormir en cucharita contigo
- Creo que te tengo muy consentido Kyu-murmuro con enojo fingido-el castigo de la abstinencia suena bien
- ¿Qué?
