Aquí iré recopilando pequeños escritos (drabbles) de Yesung x Kyuhyun.
*Notas: algunos escritos tienen segunda y tercera parte, por lo que la pondré en la misma sección o capítulo, en la parte de abajo para que cuando terminen de leer el del inicio...
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-¡¿Cómo que se terminó?!- miró por décima vez el botecito de café y luego de nueva cuenta al menor que estaba en la cocina.
-Puedes comprar un poco más en el supermercado a cinco calles de aquí- le recomendó Ryeowook, viendo la desesperación de su hyung.
-No tengo tiempo, tengo cinco minutos para bajar al estacionamiento e ir con mánager por lo del OST del drama nuevo- y se despeinó el cabello, necesitaba su preciado café para iniciar el día o andaría todo estúpido en las grabaciones -¿quién se lo terminó?- el menor meditó un momento y habló.
-Creo que Kyuhyun-ah se llevó la última taza, tal vez aún no se lo haya termi...- le dejó con las palabras a medias y vio al mayor salir de la cocina a toda velocidad.
-¡Kyuhyun-ah!- abrió la puerta de golpe -¡aleja esa taza de tu boca!- ordenó, el castaño lo miró extrañado por su repentina interrupción, hizo una mueca y la dejó en la mesita de noche que estaba a un lado de su cama; no es como que le gustara que lo mandaran, pero Yesung no solía ser así por lo que terminó haciéndole caso al creer que tenía sus razones.
-¿Qué pasa?-
-¡¿Qué?! ¡¿Te la terminaste?!- preguntó luego de acercarse y notar ese horrible hecho.
-Solo es café... no es el fin del mundo- murmuró con cierta burla, volviendo su vista a la pantalla de su portátil para seguir jugando y dejar la zona segura en donde se había quedado en el mapa virtual.
"Necesito iniciar bien el día... tengo que hacer algo"
Miró al menor, le sujetó de la nuca y estampó sus labios contra los del maknae. Yesung le besó con profundidad y necesidad, y Kyuhyun sintió que le quería sacar el alma por la boca.
-También es una buena forma de iniciar bien el día...- murmuró con una sonrisa ladina luego de romper el beso –tu boca sabe muy bien- le guiñó un ojo y salió de la habitación como la brisa para irse a cumplir su respectiva agenda, dejando a un Kyuhyun estático y completamente rojo.
-Que te vaya bien...- murmuró pasmado sin poder reaccionar aún, mientras un "game over" aparecía en la pantalla de su portátil.