¿PORQUE A EL?.

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Dos horas después.

Ruth y yo caminábamos por todo el pasillo. Mi mano metida entre el brazo de Ruth mientras sentía a mi corazón latir con fuerza. Los padres de Harry caminando a nuestro lado, Anne limpiándose las lágrimas con un pañuelo.

—Es aquí. —indicó la enfermera. —Sólo pueden entrar sus padres —nos miró a Ruth y a mí.

—Pero soy su hermana, y ella su novia —exclamó Ruth, alterada.

—Tenga paciencia. —advirtió la enfermera, quién tenía cara de amargada. Parecía que no le gustaba su trabajo, pero no tenía porqué comportarse de esa manera con las personas.

Entonces los padres de Harry entraron a la habitación. La enfermera cerró la puerta, dejándonos impedidas a Ruth y a mí.

Caminé hacia una de las sillas que habían pegadas a la pared, y me senté débilmente. Ruth hizo lo mismo, respiraba con dificultad.

Nos quedamos en silencio por varios minutos, mientras esperábamos a que sus padres salieran de la habitación y dieran noticias. Estábamos impresionadas, como en shock. ¿Por qué pasó eso tan de repente? ¿Por qué a Harry? ¿Por qué tuvo que ser él?

—¿Estás bien, Nicole? —preguntó Ruth, tomando mi mano.

Negué.

—Yo tampoco lo estoy —bajó la mirada. —Sé que mi hermano es un maldito bastardo, imbécil y malnacido, pero no mecería que esto le pasara. —las lágrimas salían de sus ojos constantemente.

—Y yo que estaba pensando que había faltado solo porque quería molestarme. —miré hacia el techo, tratando de mantenerme tranquila. —No puedo creer lo que pasó.

—Nadie puede creerlo, es tan estúpido. De un día para otro, tan de repente... ni siquiera podía imaginármelo. Por dios, es que no puedo aceptarlo. —negó, mientras se limpiaba las lágrimas.

Entonces los padres de Harry salieron de la habitación. Se veían devastados, sobretodo Anne. Agarraba el brazo de su esposo con fuerza mientras escondía su rostro en el pecho de éste.

—Ruth... entra y háblale a tu hermano —susurró Des, ayudando a Anne para que pudiese sentarse en una de las sillas de color negro. —Sigue en coma—añadió con la voz cortada.

Anne estalló en llanto. Ruth me miró a mí.

—Nicole... quiero que tú entres primero. —expresó.

No dudé.

—Gracias, Ruth. —me levanté de la silla y caminé hacia la puerta de la habitación de Harry. Puse una de mis manos en el pomo de ésta y me quedé paralizada.

—Nicole, tu puedes hacerlo. —escuché la voz de Ruth.

Giré del pomo y entré en la habitación. Lo primero que vi fue a Harry, estaba recostado en la cama médica, con unas sábanas blancas cubriéndole la mitad del cuerpo. Tenía la cabeza apoyada en la almohada, parecía que estaba profundamente dormido. Las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos.
Me acerqué lentamente a él, hasta tenerlo a mi lado. Tomé una de sus manos, la cuál tenia una intravenosa. La apreté con fuerza mientras miraba su rostro.

—Harry, no quiero verte así —susurré, sintiendo que iba a desmayarme en cualquier momento. Verlo en ese estado era lo peor que pudo pasarme.
El sonido del electrocardiograma acompañaba mis sollozos.

Cuándo llegué a la casa de Harry, en la tarde, sus padres nos dijeron que Harry había sufrido un accidente; Un coche se lo llevó por delante mientras pasaba una calle, justo el día de mi cumpleaños, cuando se dirigía hacia mi casa. Lo más repugnante de todo fue que al conductor le pudo la cobardía y se escapó, dejando a Harry allí tirado.

Tenía un maldito traumatismo de cráneo.

—Harry... por favor háblame —le pedí, mientras apretaba su mano con fuerza. —No puedo verte de esa manera, no puedo ni siquiera pensar que puedes seguir de esa manera por más tiempo. —hice una pausa para respirar profundamente. —Yo sé que tú vas a salir bien de esto, que te vas a recuperar y vas a despertar dentro de poco. Yo lo sé, Harry. Tú eres fuerte y eso no te va a detener por nada del mundo. Sólo será un mal recuerdo —exhalé, me sentía tan mareada.

Me quedé un segundo en silencio. Las palabras sencillamente no salían de mi boca. Dejé caer mi cabeza encima del pecho de Harry, no podía dejar de llorar.
¿Y sí no despertaba? ¿Y si no volvía a mirarme a los ojos así como siempre lo hacia? ¿Si no volvía a reclamarme? ¿Y si se moría?

—Harry yo te amo, no puedes dejarme sola. —susurré, cerrando los ojos. —¿Sabes todo lo que quiero que hagamos? Siempre soñé con casarme contigo y tener muchos hijos. Y te juro que ahora no me importa lo que antes. Ahora eso no me preocupa en lo absoluto, porque yo te amo y te amo más de lo que debería. No puedes quedarte ahí postrado, yo sé que eso no es lo que tú quieres. Yo sé que puedes despertar en cualquier momento, tengo fe. Sé que lo harás, sé que no me dejarás sola. —abrí los ojos y deposité un pequeño beso en su mano derecha. —Te amo tanto, Harry.

No podía resignarme. No podía sentirme tranquila luego de ver su estado de salud. En cualquier momento las cosas se podían complicar más de lo que ya estaban. Harry estaba grave, sus padres me lo advirtieron.

Me sentía llena de ira por dentro. Le tenía rabia al conductor que lo hizo, ¿Cómo pudo dejarlo allí? Pensar en que pudiese estar bien si él lo hubiese llevado al hospital a tiempo me estaba matando viva. Pero lo cierto era que aquel golpe en la cabeza había sido fatal.

—Harry —insistí, moviendo su mano. —Reacciona —volví a cerrar los ojos.

No sentí los minutos que pasaron, pues sólo podía lamentarme y llorar. Harry no despertaba, ni siquiera movía un dedo. Era preocupante la situación.
Sentía que estaba en un estado de trance. No podía reaccionar, no podía moverme del lugar en el que estaba, solo podía descansar mi cabeza en el pecho de Harry. Escuchar los latidos de su corazón me daba fuerzas.

—Harry, despierta —susurré, volviendo a mover su mano.

La puerta se abrió, relevando a la enfermera grosera. Se alarmó en cuanto me vio en esa posición y caminó hacia mí. Me tomó del brazo.

—No puede hacer eso. —jaló de mi brazo. —Está poniendo en riesgo al paciente, además que eso no está permitido. Acompáñame. —me jaló hacia la puerta.

—No, no me quiero ir —me rehusé, tratando de soltarme de su agarre. —¡Suélteme! —exclamé. —Harry, no me iré, yo estaré contigo mi amor. —algo se había apoderado de mí, tal vez era la angustia, pero necesitaba estar junto a Harry.

—¡Tiene que acompañarme! —enterró sus uñas en mi piel y siguió jalándome hacia afuera. —¡Venga! —me gritó, intentando tomar mis dos brazos.

—¡Que me suelte! —levanté la mano y le di una bofetada en un acto inconsciente.

Se quedó mirándome, pero no me soltó.

—¡Seguridad! —gritó con todas sus fuerzas. —¡Seguridad! —volvió a gritar.

Entonces Ruth apareció justo en la puerta, miró a Harry y su cara se tornó pálida.

—¡Ruth! —la llamé.

Reaccionó, y se acercó a ambas y miró a la enfermera. Detrás de ella aparecieron dos hombres de seguridad.

—¡Suéltela! —exigió Ruth.

Los hombres se acercaron a mí, Ruth se atravesó, así como una barrera. La enfermera volvió a tirar de mi brazo. Sus uñas cada vez se enterraban más en mi piel.

—¡Quiere estar con su novio! ¿Por qué no lo entienden? —gritó Ruth.

Miré hacia Harry. Seguía sin moverse, completamente igual a como estaba cuándo entré. Verlo así estaba desesperándome, no podía ver las cosas con claridad.
Un guardia cogió a Ruth de los brazos y la separó inmediatamente. Él otro se acercó a mí y me tomó de la cintura, levantándome y poniéndome en uno de sus hombros. Pataleé.

—¡Bájeme! —grité, mientras pataleaba. —¡Harry! —me sacudí.

—¡Suéltela! —escuché la voz de Ruth.

El guardia me sacó de la habitación y comenzó a llevarme hacia otro lugar. Escuché que una de las enfermeras murmuro: "Que espectáculo tan bochornoso"
Seguí llorando mientras el guardia me conducía a un lugar desconocido para mí. Sentía que mi corazón iba a dejar de latir en cualquier momento. Ver a Harry de esa manera fue como si mil cuchillos se clavaran en mi cuerpo. ¿Por qué a él? ¿Por qué?

Y de un momento a otro sentí que no podía mantener la vista en el suelo, estaba yéndome, mi visión comenzando a volverse borrosa, hasta que perdí la cordura del momento.

 ¿Por qué a él? ¿Por qué? Y de un momento a otro sentí que no podía mantener la vista en el suelo, estaba yéndome, mi visión comenzando a volverse borrosa, hasta que perdí la cordura del momento

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All the love.

En memoria al cabello de Harry.

Voten y comenten que les pareció el capitulo.

Besos.

H.

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