Sentí un movimiento, como si el lugar donde estaba se moviera o se golpera. Estaba aferrada a algo y después mis brazos estaban vacíos. Sentí la voz de mi tía llamarme, mi estomago rugir y un repentino apretón en las muñecas.
-Emma, pequeña. Despierta -Su voz era dulce, con un tono notable de cansancio.
-Deja de joder Sebastian, quiero dormir! -Fui poco romántica, pero tenia sueño. Mi mente recordó que estaba un avión y que a la mitad de vuelo desperté para comer y volver a caer dormida en los brazos de Sebastian.
-¿Señorita, donde quedaron las clases de etiqueta y protocolo? -Me regaño mi tía Margot.
-Ella no despertara así... Déjenmelo a mi -La voz de Leyla se escucho al fondo.
-Esa no se moverá, Sebastian, creo que te tocara cargarla hasta el auto. -Ahora intervino maria.
-Creo que maría tiene razón Sebastian. -Dijo mi tía- Y no quiero que Leyla la despierte.
-Emma, pequeña despierta -Me acomode en el asiento. Y se escucho una risita- Si, la llevare en mis brazos.
Sentí como me elevaba en el aire, estuve así varios minutos, estaba entre despierta y dormida, podía caminar pero me daba flojera. Contra mi cuerpo choco un aire caliente y seco, podía oler el salistre de la playa. El sol me encandilaba, estaba muy lejos de Boston.
-Santo cielo me entrara el mimisqui! -Tal grito hizo que saltara y casi me caigo pero un bello y despeinado Sebastian reacciono rápido. Estábamos bajo techo, en algún lugar del aeropuerto. Yo estaba de pie, a unos centímetros de su pecho y brazos.
-Maria! -Gritamos Leyla y yo. Ambas detestábamos que maria gritara de esa manera. Pero yo lo odiaba mas porque lo hace cuando estaba dormida o redadas de personas, en este caso ambas. Me di vuelta para mirarla.
-¿Quieren dejar de gritar las Tres? -Mi tía se quito los lentes de sol- Me dejaran sorda.
-Emma mira! -Señalo a un hombre, vio mi cara de confusa- no ves que es Adam Levine! Me muero, siento el mimisqui, Emma.
-Cálmate y pídele una foto y autógrafos para las dos
-Tu vienes conmigo -Leyla negó, no entendía porque moríamos por los hombre, bueno, porque maria moría por los hombres. Se que mas de una vez pensé que ella era lesbiana pero no, solo que es muy orgullosa y feminista.
-No, yo me devuelvo a los brazos de Sebastian para seguir durmiendo -Mire a Sebastian que estaba con un rostro burlón, pose mis manos entrelazadas en su nuca y el me volvió a cargar y cerré mis ojos- ¿Le desquiciada fue a molestar al sexy famoso?
-Si, pero mas sexy soy yo -Reímos- ¿me explicas que es mimisqui?
-Es una palabra que se puede decir que inventamos, significa que te va a dar un desmayo, rabia o cualquier cosa dependiendo del momento.
-Umm, pues me dará un mimisqui por tenerte en mis brazos.
-¿Peso? -Me preocupe. Ya no salia a correr como antes y no he practicado mas pole dance porque no he comprado el caño.
-¿Es broma verdad? No pesas nada y por cierto, la señorita mimisqui viene para acá.
-Gracias por acompañarme -Leyla y Margot rieron. Supongo que maria traía una cara de pocos amigos, la cual de risa porque pone un puchero muy tierno. Ja! Para que no digan que yo soy tierna cuando estoy enojada.
-Quiero una cama ahora! -Dije yo. Quería dormir mas.
-Bueno tu ya acosaste al famoso, Sebastian ya sabe el significa mimisqui y Emma ya pidió su cama, sigamos caminando ya que tenemos la maleta-Comenzamos a caminar.
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Solamente tuya.
Novela JuvenilEmma Alfieri, una joven de diecisiete años no fue mas que una victima del caprichoso destino. Desde pequeña creció en un entorno no muy bien visto y tormentoso que la hace desear salir de allí para comenzar una vida nueva, y lo había hecho, pero sie...
