El dia que me dieron de alta me senti mas sola que nunca. Fue como si los groeneveld no formaran parte de mi vida, ninguno estaba alli, ni siquiera mis hijos. Hace un par de dias fue el accidente, ayer desperte y hoy, despues de que el doctor me diera el visto bueno, salgo el libertad. Mis ojos se llenan de lagrimas, se que el no volvera a ser el mismo conmigo, incluso me dejara pasar.
Miaria me toma la mano y se inclina para darme un beso en la frente, le confese mi miedo veinte minutos antes de salir de la habitacion, mientras me ayudaba a vestir. Mi tia iba empujando la silla de ruedas hasta su camioneta.
El camino fue en silencio, un silencio pesado e incomodo. Estaba lloviendo, el cielo era de un gris tan oscuro que parecia anelar el color negro. Las gotas que chocaban fuertemente contra los vidrios eran enormes, el clima convinaba a la perfeccion con mi estado de animo.
-Emma, Brida llamo por la mañana para preguntar si te quedarias conmigo mientras te recuperabas y ella se iba a la casa de marc para que ambos cuidaran a los niños. -Miro por el retrovisor y conecto su mirada con la mia por unos segundos, al ver mis lagrimas nego- Mi niña, todo ira bien.
-No lo hara, no me perdonara que ignorara algo tan importante como un embarazo. Estoy segura de que no lo vere en meses.
-¿Pero como dices eso? Ese hombre te ama, esta loco por ti ya veras que estara al pendiente de ti.
-Llama a Brida, dile que pasare una semana completa contigo y Maria. Que si, que se lleve a los niños junto con Mike y que los lleve alguna que otra tarde para que pueda verlos.
Me costaria horrores estar lejos de ellos, no bañarlos, ni darles de comer y tampoco verlos. Pero era algo que tenia que hacer por el, todo eso de la sugerencia de Brida me olia mal, probablemente queria pasarla con los niños mientras yo me recuperaba para irse mas tarde a algun lugar mas lejos de mi. ¿Porque todo tenia que pasar cuando estaba a punto de arreglar las cosas con el? Ver nuestras alianzas entre tantas rosas me hizo darle una oportunidad, ya habia tomado la decision. Planee esperar que mi cumpleaños pasara y al dia siguente ir a su oficina, mostrarle el anillo de compromiso y entregarle las alianzas con una nota donde expresara todo lo que sentia. Cerre los ojos mientras me imaginaba aquello, todo habra sido tan feliz, mas tarde nos enterariamos del embarazo...
La semana paso rapido y paso lo que mas temia, no fue a verme ni un solo dia, ni el ni los chicos. Brida estaba un poco desaliñada durante esos dias, iba dando tambos de la casa de mike a esta. Parecia no haber dormido mucho.
-Lo siento mucho, no sabes cuando -Le dije mientras la tomaba de la mano cuando me servia la cena.
-Lo que mas me molesta es que me siento culpable, si no te habria llamado... Eso... Eso no hubiese pasado y estariamos en casa cuidando de ellos como siempre, tu resiviendo regalos de el...
-Tu no tienes la culpa de nada.
-Claro que si, yo sabia que el estaba bien y que esa fiebre fue solo por la salida de sus dientes. No era nada grave pero recorde lo maniatica e intensa que eres con Santiago y decidi llamarte. Mira el resultado, tu golpeada y Marco blasfemando como un loco y... y... Emma, tienes que verlo cuando los niños se duerme, deja caer su cara de que todo esta bien y se rompe. No es algo grato de ver y siento como si yo fuera la causante.
-Brida, no seas tonta. Hiciste bien al avisarme. Si, me paso mucho con respecto a santiago. Fue un mal momento nada mas.
-Pero por eso perdiste algo importante, no me mientas diciendome que no te duele porque no soy tonta. Te he visto sobando tu vientre como si algo creciera dentro, ese niño tenia la tarea de unirlos y yo lo harruine.
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Solamente tuya.
Dla nastolatkówEmma Alfieri, una joven de diecisiete años no fue mas que una victima del caprichoso destino. Desde pequeña creció en un entorno no muy bien visto y tormentoso que la hace desear salir de allí para comenzar una vida nueva, y lo había hecho, pero sie...
